Es cuestión de horas. El acuerdo está en ciernes de ser rubricado a falta sólo de algunos flecos y de convertirse en el mayor acercamiento entre el PP y el PNV en más de una década. El precio a la cesión de los cinco votos del PNV para dar luz verde a los Presupuestos Generales del Estado de 2017 empieza a conocerse. El Gobierno de Mariano Rajoy ha otorgado lo que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu ha denominado ya “15 años de paz fiscal” a Euskadi al cerrar un pacto que permite liquidar las desavenencias que en concepto de pago de Cupo arrastraban ambas administraciones desde el ejercicio 2007.

Junto a ello, las dos partes han puesto las bases para su cálculo en el próximo lustro y evitar así que se repitan los desencuentros. Las diferencias entre las dos contabilidades, lo que el Gobierno central reclamaba al vasco en concepto de pago de las competencias del Estado en Euskadi, y lo que el vasco consideraba que debía abonar rondaba los 1.600 millones de euros. Por ahora no ha trascendido el importe económico que finalmente se ha consensuado.

Desde el año 2007, Euskadi y Madrid pugnaban por el importe que la Administración vasca debía desembolsar para pagar competencias no transferidas, como la gestión de los puertos, la Monarquía o Defensa. El porcentaje asignado al País Vasco en el sostenimiento del Estado se fijó en la última Ley Quinquenal del Cupo (que data de 2011) es el 6,24%. Sin embargo, Euskadi cree que ese porcentaje es elevado y no corresponde ni a su peso demográfico ni en términos de PIB en el conjunto de España. Estima que su peso debería rondar el 6,14%.

La guerra por la liquidación del Cupo acumulaba desavenencias por 1.600 millones desde 2007. Ahora se han acordado las diferencias y la fórmula para su cálculo hasta 2021

Hasta ahora las discrepancias sobre determinados conceptos, si debían incluirse o no, o incluso sobre la fórmula para contabilizar su coste, provocaba que el Cupo que el Estado quería cobrar a Euskadi y el que la Administración vasca entendía que debía pagar difirieran de modo muy importante. La “guerra fiscal” se ha mantenido una década, ejercicio a ejercicio, hasta sumar un saldo millonario de discrepancias que había acumulado ya 1.600 millones de euros. Ahora, todo apunta a que ambas partes se han puesto de acuerdo sobre los conceptos y sus importes a lo largo de todos estos años. Y no sólo eso, además de firmar la “paz” en la disputa de la última década, han acordado el procedimiento para mantenerla los próximos cinco ejercicios, hasta 2021.

Un acuerdo de «extraordinaria importancia»

El portavoz del Gobierno de Iñigo Urkullu, Josu Erkoreka, ha calificado esta mañana de “extraordinaria importancia” el pacto que está a punto de cerrarse, por el impacto positivo que tendrá “para las finanzas vascas del pasado y las del futuro”. Ha destacado que el acuerdo del Cupo se traducirá en avances en materia de empleo, inversiones y estabilidad para la economía vasca. En su opinión, poder cerrar “la paz fiscal” por un periodo de 15 años “no es un logro cualquiera” y muestra de ello es que las desavenencias en torno a esta cuestión se han  prolongado durante una década. Erkoreka ha recordado que en este tiempo en el Estado se han sucedido tres Gobierno diferentes y en Euskadi cuatro Ejecutivos, sin que hasta este momento se haya podido acercar posiciones y estar a las puertas de un acuerdo.

En las negociaciones se ha abordado la liquidación de los dos quinquenios anteriores, el relativo al periodo 2007-2011 y el referido a 2012-2016. Además de acordar el pago que el País Vasco debe asumir por las competencias que ejerce el Estado en Euskadi, el acuerdo presupuestario también ha permitido cerrar un pacto en lo relativo al año 2017 y que servirá de base para el cálculo del Cupo para los años 2018, 2019, 2020 y 2021. En este contexto está previsto que este mismo mes de mayo se convoque la Comisión Mixta del Concierto Económico, el foro donde están representadas las dos administraciones, para continuar puliendo la fórmula de cálculo que deberá recoger una nueva Ley Quinquenal del Cupo que sustituirá a la prorrogada desde 2011. Ley cuyo contenido también se ha ultimado en este proceso de negociación que en cuestión de horas llegará a su fin.

Erkoreka ha subrayado que tres Gobiernos en España y cuatro en Euskadi no lograron acercar posiciones y perfilar un acuerdo como el que están a puertas de lograr

Erkoreka ha asegurado que el cambio de actitud del Gobierno del PP ha sido esencial para poder acercar posiciones y lograr que se visualice un acuerdo “que aún no se ha cerrado” –ha puntualizado-. En su opinión, en los últimos días el Ejecutivo de Rajoy ha dado más muestras de “diálogo, negociación y acuerdo” que en toda la pasada legislatura.

La llegada de Rajoy de su visita a Brasil y Guatemala la semana pasada permitió desbloquear definitivamente las negociaciones que desde hacía meses llevaban a cabo los equipos negociadores del PP y el PNV. El propio presidente del Gobierno telefoneó al líder del PNV, Andoni Ortuzar hasta en dos ocasiones para lograr que los nacionalistas finalmente no presentaran una enmienda a la totalidad de los presupuestos del Ejecutivo, cuyo plazo concluyó el pasado viernes. Ahora, el acuerdo definitivo deberá cerrarse antes del jueves, cuando el Pleno de presupuestos -que se inicia mañana- votarán las siete enmiendas a la totalidad presentadas por el resto de partidos de la oposición.

Infraestructuras, empleo y autogobierno

Junto al acuerdo en torno al Cupo vasco, al que el nacionalismo siempre ha otorgado una importancia esencial como “piedra angular” del autogobierno, el PNV ha negociado otras cesiones a cambio de su apoyo. Una de las que ahora se ultima es la referida a la tarifa energética, sobre la que el Gobierno vasco siempre ha pedido modificaciones en especial en determinadas franjas, las que más afectan al tejido industrial vasco y que considera que lastran su competitividad. Además, el acuerdo, que Erkoreka ha asegurado que será “transparente” y público en cuanto se firme, también incluye compromisos en ámbitos como las infraestructuras, la retirada de recursos o la política de empleo público.

El PNV iniciará ahora una fase para justificar el apoyo al Gobierno del PP. Los nacionalistas subrayarán la relevancia de lo acordado y lo importante que en materia de estabilidad económica y de empleo reportará el acuerdo, así como el horizonte de paz fiscal en las relaciones con la administración central reportará el acuerdo que está a punto de firmar.