La dimisión del viceconsejero Miguel Ángel Ruiz tras el registro de su despacho en el marco de la operación Púnica estrecha el cerco sobre uno de los hombres más cercanos a la presidenta madrileña Cristina Cifuentes. Ruiz, al que se le achacan hasta once presuntos delitos, es el número dos de la consejería de Medio Ambiente liderada por Jaime González Taboada, uno de los hombres más polémicos del PP madrileño aunque hasta el momento haya esquivado siempre los casos de corrupción que le han salpicado.

González Taboada ocupa la consejería de Medio Ambiente desde junio de 2015 y este mismo año, en marzo, fue nombrado coordinador general autonómico en el PP regional por la propia Cristina Cifuentes. Taboada inició su carrera política en 1991 como alcalde de Berzosa de Lozoya. Entre 1995 y 1999 ocupó la alcaldía de Estremera y desde entonces hasta 2003 ejerció como teniente alcalde en Pozuelo de Alarcón. Entre 2003 y 2015 desempeñó la dirección general de Cooperación con la Administración Local bajo los gobiernos tanto de Esperanza Aguirre como de Ignacio González.

Es precisamente ese cargo el que le señala como una de las figuras centrales a la hora de decidir sobre licitaciones y subvenciones, los dos elementos clave que contribuyen a la presunta financiación ilegal que habría sostenido al PP de la Comunidad durante años. González Taboada, sin embargo, ha librado hasta ahora todas las balas que le han rozado.

Púnica y Gürtel

En Púnica, sin ir más lejos, el ex socio de Francisco Granados, David Marjaliza, ha acusado al hoy consejero regional de favorecer contratos por valor de 11,7 millones de euros con empresas de la trama como Waiter Music, Aranan y la constructora Dico a través del Plan de Inversiones Prisma, dependiente de la dirección general que ocupó durante 12 años. González Taboada se querelló contra Marjaliza tras esta acusación, aunque recientemente Francisco Granados ha vuelto a insistir en que se le llame a declarar en el juicio que investiga esta trama de corrupción.

González Taboada también se vio implicado en la trama Gürtel después de que el ex alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González El Albondiguilla, le involucrase en la tasación en 19,4 millones de euros de una parcela que acabó en manos de otro implicado en Gürtel y que los técnicos del Ayuntamiento habían valorado en 30.

Con esos antecedentes, su nombramiento como consejero del nuevo Gobierno de Cristina Cifuentes levantó una polvareda que ha llegado incluso a la investigación de la operación Lezo, como este fin de semana ha destapado el diario El País al publicar una de las conversaciones que el ex presidente madrileño, Ignacio González, mantuvo con su hermano Pablo, ambos en prisión preventiva.

Los hermanos González atribuyen a ‘chanchullos’ con Cifuentes su nombramiento como consejero

En la charla, Ignacio y Pablo González se refieren ampliamente a los manejos de Alberto López Viejo para, posteriormente, valorar algunos nombramientos que en su opinión resultan incomprensibles. «Es que es una cosa, es que es la hostia, es que hay gente…Vamos a ver, yo sostengo que al Jaime ese le hemos hecho consejero porque le tenía que hacer algún favor. Joder, a él le viene grande la consejería por siete sitios», afirma el ex presidente, que más tarde vuelve a preguntarse «por qué Cristina [Cifuentes] tira de ese».

Es en ese momento cuando su hermano Pablo explica que Cifuentes y Taboada «se llevaban bastante bien en otras cosas». Y entra en detalles, de nuevo relacionados con el cargo del hoy consejero como director general: «Ella se encargaba de la coordinación de la campaña electoral, y quien daba dinero a los pueblos era este, yo creo que ahí hicieron sus chanchullos…».

La dimisión de Ruiz, por tanto, abre un nuevo frente para Taboada y por extensión para Cifuentes, justo el mismo día que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil pide investigar a la presidenta madrileña por su rol en la adjudicación presuntamente irregular de los servicios de cafetería de la Asamblea de Madrid al empresario Arturo Fernández.