Menos de doce horas después de que la oposición al completo pidiera en el Congreso de los Diputados el cese de Rafael Catalá, el presidente de Gobierno ya ha confirmado que hará exactamente lo contrario. En la sesión de control al Gobierno, Mariano Rajoy ha descartado que se vaya a producir esta destitución y ha mostrado su respaldo al titular de Justicia, que este martes fue reprobado a raíz de las presuntas maniobras fiscales al hilo de la Operación Lezo.

La primera pregunta de la sesión de control al Gobierno ha ido dirigida a este asunto. El portavoz parlamentario del PSOE, Antonio Hernando, que tenía previsto hacer una pregunta sobre la gestión de corrupción, ha añadido un matiz de última hora, apelando a la reprobación de Catalá, el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, y el fiscal jefe Anticorrución, Manuel Moix: «¿Considera que mantenerles en sus puestos es positivo para la credibilidad de la Justicia?», ha interpelado el socialista.

El presidente de Gobierno se ha mostrado contundente: «Le respondo que sí. Tengo plena confianza en las personas a las que usted ha hecho referencia». En su réplica, Hernando ha reprochado su postura a Rajoy: «Cómo va a pararles si hacen lo que quiere que hagan, parando la avalancha de corrupción que se les viene encima”. Ha aludido asimismo al supuesto chantaje y le ha exigido acudir en persona al tribunal que juzga la primera etapa de la Gürtel.

El PSOE reaviva el fantasma Bárcenas y el PP lo achaca al proceso de primarias

Hernando ha continuado la senda que abrió este martes en la reprobación del ministro, donde repasó la historia de la presunta del corrupción del PP, en un intento de reavivar los fantasmas de Bárcenas. Así, ha vuelto a hacer mención a este asunto -igual que el martes- y ha parafraseado el famoso SMS que el inquilino de la Moncloa envió en su día al ex tesorero Luis Bárcenas: “Sea fuerte y dé la cara”.

La respuesta del presidente ha sido al más puro estilo Rajoy: «Si usted sabe que yo no voy a cesar al ministro y a los fiscales, desconozco cuáles son las razones por las que me pide en sede parlamentaria que proceda a su cese», se ha justificado el jefe de Gobierno, que se ha permitido hacerle una sugerencia al socialista: «Le recomiendo que en el futuro no le haga perder el tiempo a esta cámara».

El PP defendió este lunes que los socialistas lanzaba la reprobación contra Catalá como una «estrategia para tapar una semana de pasiones y de primarias», y en este sentido se ha pronunciado también Rajoy, que ha acusado a Hernando de “hacer méritos” ante su “Pentecostés” del próximo domingo, día en que se celebran las elecciones.

Con la sombra de Cristina Cifuentes sobrevolándo la Cámara, Rajoy no ha querido entrar a desmentir lo del supuesto intento de chantaje -“no estoy dispuesto a entrar en el juego de algunos”, ha dicho- al tiempo que ha invitado a su interlocutor a que “apunte usted alguna idea para ser más eficaces contra la corrupción; aplique la presunción de inocencia y apoye las medidas que hemos aprobado”.

Con el líder de ciudadanos el debate ha sido algo más de guante blanco, dado que el Albert Rivera le ha pedido que afronte una reforma express para eliminar los aforamientos. El jefe del Ejecutivo le ha propuesto un debate en profundidad sobre esta cuestiona para determinar a quién, cómo y para qué delitos debe acotarse.

Ha habido también pregunta del diputado de ERC Gabriel Rufian y, por una vez, no ha tenido q ue ver con la independencia de Cataluña sino sobre un problema real, concreto, en Cataluña, esto es, el caos en el aeropuerto de El Prat derivado de los nuevos controles antiterroristas. Le gobierno, ha dicho rajoy, “está trabajando el solventarlo” incrementando la dotación de agentes y de equipos informáticos.

Rufián ha “exigido” al presidente que le diga al secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, “alias el amigo de los hermanos Daltón” en referencia a Ignacio González y su hermano, y a Juan Ignacio Zoido, “alias no somos tontos, nos ocultaríamos como antes”, que cambie de destino “a toda aquella policía que tiene en deshucios, en operaciones Cataluña, en brigadas patrióticas o dando palos en el Tarajal, que los envié al control de pasaportes y no hagan el ridículo”.

Rajoy también le ha exigido, en su caso, que se ocupen de los problemas del metro de Barcelona “para no echar la culpa siempre a Madrid. Me voy a ocupar de mis obligaciones y ustedes de las suyas. No hagan de la política un ejercicio contra Madrid”.