El Congreso de los Diputados ha aprobado una moción para pedir responsabilidades al ministro de Justicia, Rafael Catalá, y exigir su cese junto al del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, y del fiscal Anticorrupción, Manuel Moix, a raíz de su actuación en la Operación Lezo. El PP se ha quedado solo en el Hemiciclo en su oposición a esta iniciativa, que no tiene carácter vinculante y que no obliga a su cumplimiento. El precedente claro fue la reprobación de Jorge Fernández Díaz, un ministro que fue reprobado en el Congreso sin que fuera destituido de su cargo. La propuesta, aprobada con 207 votos a favor y 134 en contra, fue presentada de urgencia la semana pasada por el PSOE tras las informaciones relativas a la actuaciones del Ministerio Fiscal que, a juicio de los socialistas, van «dirigidas a obstaculizar determinadas causas judiciales contra la corrupción».

La diputada Isabel Rodríguez, del PSOE, ha acusado al titular de Justicia de haberse «alejado de su responsabilidad como ministro» y de centrarse «en actuar como abogado defensor de los investigados en casos de corrupción». En una dura intervención, Rodríguez ha hecho un recorrido por algunos de los episodios más recordados del partido de Gobierno.

«No es la primera vez que un miembro de Gobierno manda ánimos a un imputado por corrupción, recordamos el ‘Luis se fuerte'», ha señalado Rodríguez, que también ha recordado que también hay precedentes en los que «se recibe a un investigado en el ministerio del Interior, ahí estuvo rato con Fernández Díaz». «La novedad de los dos últimos casos es que el gobierno había urdido un plan perfecto para proteger a sus corruptos desde la institución, desde el ministerio de Justicia», ha reprochado la socialista.

«Catalá no puede estar ni un minuto mas ne el banco azul, tiene que ser cesado por el presidente de Gobierno», ha esgrimido la socialista, que ha pedido también el cese de Maza con el objetivo de «recuperar la credibilidad» en la justicia.

El PP ve una «estrategia» del PSOE

El PP cree que esta iniciativa forma parte de una «estrategia de desgaste propia del PSOE», al que le ha reprochado el difícil momento que vive el partido, sacando a la luz la guerra que mantienen los candidatos a primarias e insinuando que la iniciativa se debe a un intento de «tapar una semana de pasión y de primarias». «Ni el ministro de Justicia ni los 137 diputados del PP tienen ninguna culpa de eso», ha  apostillado el popular Carlos Rojas, que ha mostrado «el apoyo sin fisuras del PP al ministro».

«Si la reprobación fuera en el aspecto ético, las reprobaciones tendrían que ser para los autores de esta iniciativa», ha destacado el popular, que ha acusado a los socialistas de «desacreditar a las instituciones», a los que ha acusado de «mentir sin pruebas en sede parlamentaria». En este sentido, ha asegurado que «nadie en la Fiscalía han dicho que les dirigen», y que «este Gobierno nunca ha dado instrucciones de ninguna clase y categoría al ministerio Fiscal».

Podemos ha utilizado su intervención para volver a pedir apoyo a la moción de censura contra Mariano Rajoy; una iniciativa que aún no han presentado pero a la que ya se ha opuesto una mayoría de la Cámara. «Es necesaria una moción de censura para este país», ha reseñado la diputada morada, Gloria Elizo. «Podrían sacar al PP de las instituciones», ha recordado al resto de partidos.

Catalá descarta dejar su cargo y dice contar con la confianza de Mariano Rajoy

Catalá, que no ha intervenido en la sesión aunque así estaba inicialmente previsto, ha hecho declaraciones a la salida del pleno, donde ha dicho sentirse respaldado por el Gobierno y ha adelantado que seguirá trabajando en su ministerio, descartando así cualquier posibilidad de dimisión.

«Yo he sido nombrado por el presidente del Gobierno, que es quien tiene la confianza de la Cámara. Este es nuestro modelo democrático, eso es lo verdaderamente democrático», ha defendido Catalá, quien ha seguido el debate de su reprobación desde su escaño en el banco azul reservado al Gobierno.