El presidente catalán, Carles Puigdemont, presentará este lunes en Madrid su última propuesta al Estado para acordar un referéndum sobre la independencia, que quiere celebrar en otoño. De no llevarse a cabo la consulta, la Generalitat tiene ya preparado el mecanismo para activar la secesión inmediata de Cataluña, según informa El País. La Ley de Transitoriedad Jurídica, conocida como ley de ruptura, a la que ha tenido acceso el diario, aspira a ejercer como constitución provisional en Cataluña para activar el proceso constituyente.

Fuentes de Presidencia de la Generalitat han negado el contenido de la información publicada por este rotativo, y el portavoz del PDCat en el Parlamento catalán, Jordi Turull, ha rechazado también el borrador de la conocida como Ley de transitoriedad avanzado por El País. «Quien os haya pasado el contenido de este supuesto borrador va muy desfasado, y lo desmentimos. Cuando se haga pública la ley de transitoriedad lo comprobaréis rápidamente», ha asegurado Turull en Twitter. Sin embargo, lo cierto es que el Gobierno de JxS avanza aparentemente siguiendo ese guión, como muestra la reforma del reglamento del Parlament para permitir la aprobación de la Ley de transitoriedad por la vía de urgencia, sin que la oposición pueda hacer nada para frenarla.

«Si el Estado español impidiera de manera efectiva la celebración del referéndum, esta ley entrará en vigor de manera completa e inmediata cuando el Parlamento constate este impedimento», señala el documento. El borrador, además, contiene un apartado específico para regular la celebración del referéndum y que el resultado del mismo sea vinculante sin ser necesaria una mayoría cualificada para una posible secesión.

El escrito especifica cada detalle de la ruptura. Entre ellos, quiénes serían ciudadanos catalanes; cómo sería posible obtener la nacionalidad; qué leyes españolas permanecerían en vigor y cuáles dejarían de estar en vigor automáticamente; cuál sería el destino de los funcionarios de la Administración General del Estado que residan en Cataluña, entre otras cuestiones.

Según la información de El País, el escrito catalán recoge algunos aspectos relevantes como que la nueva república seguiría formando parte de Europa, que las prestaciones sociales como el subsidio de desempleo o las pensiones estarían garantizadas o que todos los impuestos pasarían a depender íntegramente del Govern. Todo ello dentro de la legalidad.

El Gobierno pide diálogo en el Congreso en vez de «amenazas»

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha pedido una vez al presidente catalán, Carles Puigdemont, que presente sus planes independentistas ante el Congreso de los Diputados en lugar de «amenazar o explicar qué cosas van a hacer si no se hace un referéndum que es a todas luces ilegal».

«Lo bueno es dialogar, y dónde mejor que ante los representantes de la soberanía nacional. La invitación sigue en pie y lo democrático es aceptar para debatir con los representantes de los españoles», ha dicho en declaraciones a los periodistas antes de presentar, en un desayuno informativo, a la eurodiputada y ex ministra de Educación Pilar del Castillo.

El portavoz del Ejecutivo se ha expresado sobre la información sobre la Ley de ruptura que la Generalitat no ha querido publicar y que prevé que la independencia se active en cuanto el Parlament constate que el Gobierno central impide celebrar el referéndum. Tras recalcar que esos planes «eran secretos y hoy son menos secretos», Méndez de Vigo ha añadido que sigue en pie la invitación del Gobierno a Puigdemont para acudir al Congreso, porque cree que el diálogo es «mejor que el monólogo en un local cerrado», en alusión a la conferencia que el president impartirá esta tarde en una sala alquilada al Ayuntamiento de Madrid.

«(El diálogo) es lo más democrático y transparente, no hay que amenazar o explicar qué cosas van a hacer si no se hace un referéndum que es a todas luces ilegal, lo bueno es dialogar y dónde mejor se dialoga es donde están los representantes de la soberanía nacional», ha dicho.