Su Majestad el Rey ha elogiado hoy el compromiso social que La Caixa, «nacida en Cataluña, ha proyectado en todo nuestro país en el que ha extendido su acción societaria» y ha reconocido la contribución de esta entidad bancaria «a la mejor imagen de España» en Barcelona ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Lo ha hecho durante el acto de entrega de las becas La Caixa que ha presidido acompañado por Puigdemont, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaria, en el que ha intentado soslayar la máxima tensión entre ambos ejecutivos.

Paralelamente, la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, anunciaba que el Consell Executiu de la Generalitat ha acordado en su reunión de esta mañana solicitar formalmente la apertura de negociaciones con el Gobierno para la celebración del referéndum de independencia. Munté ha señalado tras la reunión del Govern que «elevamos esta solicitud formal dirigida a Mariano Rajoy, y esperamos una respuesta concreta» del Gobierno. La petición formal se concretará en una carta que Puigdemont remitirá a Rajoy en los próximos días.

La Generalitat pretende así romper la negativa del Ejecutivo que Rajoy reciba oficialmente en la Moncloa a Puigdemont con la cuestión del referéndum sobre la mesa. El Gobierno ha expresado reiteradamente su disposición al diálogo pero sobre cuestiones que estén dentro de las competencias de ambos ejecutivos, pero Puigdemont ha dejado claro que su único objetivo ahora es el referéndum, con reiteró ayer en su controvertida conferencia en Madrid.

Santamaría: sí podemos frenar el referéndum

Sin embargo, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha aprovechado su visita a Barcelona para responder a Puigdemont y ha dejado claro que la democracia sí «tiene el poder para evitar el referéndum» tras recriminar al presidente catalán que «cuando habla de Estado está hablando de democracia». Más duros han sido los ministros de Defensa, Dolores Cospedal, y Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, que han comparado la propuesta de Puigdemont con un golpe de estado. El titular de Economía, Luis de Guindos, ha apuntado por su parte que la independencia «es imposible desde el punto de vista legal y supondría una caída del 35% del PIB desde el punto de vista económico».

En este contexto, y después de que se hiciera público un supuesto borrador de la ley de transitoriedad jurídica que prepara su Gobierno, se ha producido el encuentro entre Felipe VI, Santamaría y Puigdemont. Un encuentro protocolario en el que no ha habido lugar, oficialmente, para el debate político, aunque los otros han compartido unos minutos con el presidente de la Fundación Bancaria la Caixa, Isidre Fainé, y su director general, Jaume Giró.

Minutos antes, el Delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, había asegurado que no se producirá ningún encuentro entre el presidente catalán y la vicepresidenta del Gobierno en el que debatir la conferencia pronunciada por Puigdemont y, sobre todo, la amenaza de llevar a cabo el referéndum con o sin el acuerdo del Gobierno y la negativa a conducir su proyecto por la vía ofrecida por el Ejecutivo, en el Congreso de los Diputados.

Tras el acto de La Caixa, Santamaría compartirá almuerzo con el Colegio de Abogados de Cataluña, sin que se prevea oficialmente ningún encuentro de trabajo con la Generalitat.

Aviso del Círculo de Economía

Quien ya se ha pronunciado esta mañana, en contra del referéndum unilateral ha sido el presidente del Círculo de Economía, Joan Josep Bruguera. “No querremos saltos al vacío, queremos continuidad porque estimamos que es lo mejor para el país” ha advertido en TV3.

“Lo que quiere el Círculo es que los políticos hagan su trabajo, dialoguen y lleguemos a una solución para conseguir un encaje favorable de Cataluña en España” ha concluido Bruguera, que esta semana ejercerá de anfitrión de Mariano Rajoy y Puigdemont en las jornadas del Círculo que abrirá el presidente de la Generalitat el jueves y cerrará el presidente del Gobierno el sábado.