El presidente del Círculo de Economía, Juan José Brugera, le ha pedido hoy oficialmente al presidente de la Generalitat que renuncie a la vía unilateral y acuda al Congreso a plantear su petición para celebrar de un referéndum independentista. Lo ha hecho en la jornada inaugural de la reunión anual del Círculo de Economía en Sitges, ante lo más granado del empresariado catalán. Y ha obtenido la misma respuesta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. No.

«Atendiendo a que el problema catalán es considerado en toda España como el primer problema político español, y ya que la soberanía española reside en el Congreso, ¿por qué no acudir al Congreso a exponer el malestar existente en Cataluña?», ha argumentado Brugera en la apertura de la XXXIII Reunión del Círculo de Economía en Sitges.

Puigdemont ha dado por descartada esta opción, planteada por la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría la semana pasada y defendida por Rajoy en las últimas horas, y ha afeado las respuestas dadas hasta ahora por el Gobierno a los envites independentistas.

No ha sido una visita cómoda para el presidente catalán, al que minutos después de cerrar su intervención ante el Círculo el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha tachado de populista en el mismo escenario. Preguntado tras su conferencia sobre la amenaza secesionista, Guindos ha apuntado «antes he hablado del populismo, sus dos rasgos son el enemigo exterior y las soluciones simplistas».

Nadie fuera le da la más mínima posibilidad a la secesión de Cataluña, ningún territorio»

El ministro ha añadido que «donde han llegado los populistas al poder sólo llega la desafección, el desánimo y la desazón social, porque se pone de manifiesto que el enemigo no esta fuera y las recetas simplistas llevan a la melancolía y el empobrecimiento». En este contexto, ha asegurado que «nadie fuera le da la más mínima posibilidad a la secesión de Cataluña, ningún territorio» y ha concluido que «es una situación irracional, que no se va a producir, porque el grado de incertidumbre que generaría tendría un impacto extremadamente negativo en la prosperidad de la sociedad catalana».

El ministro de Economía ha recordado, en este sentido, que la independencia supondría «sacar a Cataluña de la Unión Europea y la zona euro» y ha asegurado que «el Gobierno no va a dejar que ocurra».

Política en las cloacas del Estado

La cuestión catalana, ha insistido por su parte el presidente de la Generalitat, se resuelve «haciendo política” y ha añadido: “la política no se hace en los medios de comunicación ni en las cloacas del Estado” en referencia a las supuestas maniobras del anterior ministro del Interior contra los dirigentes nacionalistas dentro de la operación Operación Cataluña.

Puigdemont ha argumentado además que los nacionalistas catalanes “ya hemos ido al Congreso una decena de veces” y ha destacado entre ellas la votación del Estatut de 2006, cuando «llegamos a un pacto muy trabajoso» que el independentismo considera roto por el posterior recurso del PP y la sentencia del Tribunal Constitucional.

Respecto al contexto actual, el presidente catalán ha lamentado que «delante tenemos a un Estado que tanto si vas por los cauces institucionales, como 2014, o no» rechaza la opción del referéndum y «no tenemos mecanismos para obligar a pactar al Estado si no quiere».

Intervenciones autoritarias

Además, ha denunciado lo que ha calificado de «intervenciones autoritarias, como la suspensión de la autonomía» en referencia a las declaraciones de diversas voces del Gobierno y el PP en contra de su propuesta de referéndum. «Me gustaría saber si tienen una propuesta para Cataluña, nosotros tenemos una propuesta clara, yo me pregunto que propuesta tienen ellos; si reconocemos que esto es un problema, lo que no es justo y no es responsable es que no haya propuesta del Estado».