El fiscal anticorrupción Emilio Sánchez Ulled ha concluido que el Palau de la Música «era la cañería por la que transitaba el dinero» que la constructora Ferrovial supuestamente pagaba a CDC a cambio de concesiones de obras públicas desde las instituciones que controlaban. Tras una jornada inicial dedicada a denunciar la ausencia de controles sobre el Palau, Sánchez Ulled ha denunciado hoy abiertamente la «instrumentalización del Palau para robar y financiar a un partido».

Lo ha asegurado este martes en la exposición de su informe final en el juicio del caso Palau, donde ha mostrado numerosa documentación que «corrobora» la confesión del ex presidente del Palau, Fèlix Millet, y su ‘número dos’, Jordi Montull, sobre los cobros a CDC mediante la institución.

Las comisiones del 4%

El fiscal Anticorrupción dedica hoy su segundo día de informes del juicio por el Palau de la Música al presunto pago de comisiones de Ferrovial a CDC a través de la entidad cultural, exposición que ha iniciado con un documento incautado que alude a la constructora, a adjudicaciones y a pagos del 4 %, de los que 2,5 deben ir a parar «a la Generalitat».

Tras las dudas vertidas por las defensas del ex tesorero de CDC, Daniel Osácar, y los ex directivos de Ferrovial respecto a las confesiones de los responsables del Palau -compensadas con generosas reducciones de la petición de penas por parte de la Fiscalía- Ulled ha empleado hoy su informe final en demostrar que todas las acusaciones se sostienen en la numerosa documentación aportada durante el juicio.

Así, el fiscal ha rechazado las periciales de KPMG -presentadas por la defensa de la constructora- criticando la «burda pretensión» comparar las donaciones de Ferrovial al Palau con las de entidades como las obras sociales de cajas de ahorro o los 11 millones aportados por la constructora al Palau con los 10 millones en donaciones obtenidos por el Museo del Prado de todos sus donantes.

«¿Por qué hacen todas las donaciones a la Asociación?» se ha preguntado Ulled, «porque allí el dinero se escapaba como un colador, el motivo es el descontrol en la Asociación», donde no estaban representadas las administraciones públicas que sí forman parte de la Fundación Orfeó de la Música.

El dinero se escapaba de la Asociación como un colador» critica Ulled

«Todos los elementos están prácticamente contenidos en ese documento», ha añadido el fiscal, que ha subrayado la «sinécdoque» del escrito, que consiste en «tomar la parte por el todo y el todo por la parte, concretamente el partido», y que, a su parecer, «más que una figura retórica es un esquema mental, una forma de pensar».

«Hay documentos que son cócteles perfectos porque tienen todos los ingredientes» -sobre las presuntas comisiones de CDC-, ha dicho el fiscal al mostrar la documentación, entre la que figura una carta de Millet al responsable de Ferrovial Pedro Buenaventura interesándose por unas obras en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) y otro documento, sobre los mismos trabajos, con el supuesto reparto de comisiones.

El papel de la Trias Fargas

El fiscal se ha detenido especialmente en el papel de la Fundación Trias Fargas, supuestamente el think tank de Convergencia, que a su juicio fue «un montaje desde el principio» para cobrar comisiones irregulares. Ulled ha ironizado sobre la poca trascendencia de unos convenios por los que la Fundación llegó a ingresar 630.000 euros del Palau.

Me parece insultante explicar los convenios como el modo de evitar las sevillanas, es el reflejo de un mecanismo étnico-mental muy particular»

Un punto en el que ha olvidado las consideraciones legales para señalar escandalizado que «me parece insultante explicar esos convenios como el modo de evitar que en las fiestas de los pueblos se tocaran sardanas y no sevillanas, es el reflejo de un mecanismo étnico-mental muy particular».

El fiscal se ha esforzado además por demostrar el papel de Osácar en esta trama, tras un juicio oral en el que «como siempre, se deriva la responsabilidad al mayordomo o al fallecido» ha apuntado en referencia a Carles Torrens, anterior tesorero de Convergencia, al que todos los autores confesos han señalado como el responsable de orquestar el sistema de pagos en efectivo o a través de facturas falsas giradas por empresas colaboradoras de CDC al Palau.

«Con Osácar este sistema siguió hasta el final» ha concluido Ulled para sostener el aumento de petición de pena para el tesorero convergente en tiempos de Artur Mas.