Manuel Moix considera que es «perfectamente compatible» tener una sociedad en Panamá y ejercer como fiscal jefe Anticorrupción, por lo que «en principio» no tiene intención de presentar su dimisión como este martes han exigido algunos grupos de la oposición.

En declaraciones a la Cadena Ser, Moix entiende que no ha cometido ninguna actuación delictiva o irregular por haber ocultado hasta ahora la propiedad del 25% de una sociedad -Duchesse Financial Overseas SA- constituida por sus padres en Panamá a finales de 1987, puesto que se trata de una compañía inactiva que se ha limitado a actuar como propietaria de un inmueble: un chalé en la localidad madrileña de Collado Villalba. «Uno no puede tirar una herencia a la basura», ha tratado de justificar.

El máximo responsable de la Fiscalía Anticorrupción asegura que sólo tuvo conocimiento de que sus padres constituyeron una sociedad en este paraíso fiscal a la muerte de sus progenitores, cuando tuvieron que liquidar el impuesto de Sucesiones y Donaciones y presentar el modelo 720 (declaración sobre bienes y derechos situados en el extranjero). Sí ha reconocido que su hermana «lo sabía».

Uno no puede tirar una herencia a la basura», dice Moix, que «en principio» no piensa presentar su dimisión

«Entiendo que quien tiene sociedades en paraísos fiscales para ocultar patrimonio o bienes es una cosa distinta a quien lo declara todo, lo tiene todo legalizado y todo transparente con la Hacienda Pública. Aquí no se ha ocultado nada, ha aflorado todo desde el primer momento», ha añadido Moix, al tiempo que ha insistido en que la sociedad ha carecido de actividad y que él no ha tenido actividad empresarial alguna. «El acento no es Panamá, sino si se está haciendo alguna actividad o si está ocultando esa sociedad o algún bien. Eso es lo que no es ético. Cuando está todo transparente, todo legalizado, todos los impuestos pagados y Hacienda lo conoce desde el primer momento…», ha subrayado.

Sí ha admitido que le «llamó la atención» que sus padres tuvieran una sociedad en Panamá y ha asegurado que planteó a su familia la disolución de la empresa, lo que no se ha producido debido a los elevados gastos -él los ha calculado en unos 90.000 euros- que conllevarían este trámite y la negativa de alguno de sus hermanos a hacer frente a este desembolso antes de que ‘hacer caja’ con la venta de la casa. Y él terminó asumiendo ese criterio.

El jefe de Anticorrupción admite que no comunicó la existencia de la empresa al no ver motivo de incompatibilidad

El máximo responsable de Anticorrupción ha reconocido que no comunicó a la inspección fiscal su condición de accionista de una compañía radicada en Panamá al entender que, en su caso, no concurre ninguno de los supuestos de incompatibilidad para el ejercicio del cargo que prevé el artículo 57.8 del Estatuto de la Carrera Fiscal: ser «director, gerente, administrador, consejero, socio colectivo o cualquier otra que implique intervención directa, administrativa o económica en sociedades o empresas mercantiles, públicas o privadas de cualquier género». Y no existe porque él no ha ejercido actividad empresarial alguna, según ha remarcado.

Manuel Moix ha señalado que este lunes informó al fiscal general del Estado, José Manuel Maza, de la existencia de esta sociedad en Panamá y que habían quedado emplazado para hablar con más detenimiento este jueves. «Me dijo que, si estaba todo legalizado, estuviera tranquilo», ha explicado.