La izquierda abertzale de Arnaldo Otegi ha culminado con éxito la toma del control de la coalición EH Bildu. Así, representantes afines a Sortu controlarán los órganos de dirección de la coalición y ocuparán los principales puestos de la misma. De este modo minimizarán el peso de las otras tres formaciones –EA, Aralar y Alternatiba- al ocupar 11 de los 15 puestos de la Mesa Política que se planteará para ser votada en el congreso del próximo día 17 en Bilbao. El peso casi absoluto de Sortu contrasta con el que se dota a los otros tres partidos que apenas se reparten tres asientos de la dirección se reparten dos cada uno. además, entre ellos no se hacen diferencias de peso, afiliación y respaldo electoral ya que Alternatiba tendrá tantos miembros en la ejecutiva como EA o Aralar.

EH Bildu aborda estos días la última fase de su proceso de redefinición que según ha apuntado esta mañana quien será su próximo coordinador general y máximo líder, Arnaldo Otegi, dejará de ser “una coalición» en sentido estricto.

Arnaldo Otegi asegura que EH bildu dejará de ser “una coalición» en sentido estricto

El líder de la izquierda abertzale, así como la composición de la Mesa Política de EH Bildu cuentan con una única propuesta acordada entre las cuatro formaciones que integran la coalición que aspira a revitalizarse tras el proceso de reformulación de sus estructuras, su mensaje y su funcionamiento.

Nueva fórmula

En la Mesa que se propone estarán presentes algunos de los principales cargos afines a Sortu, como la diputada Marian Beitialarrangoitia, la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, Adolfo Araiz, Unai Urruzuno o Gari Mujika. Precisamente este último es el que opta a ser el número dos de la coalición en condición de director general de EH Bildu. Mujika fue miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna que fue encarcelada y permaneció dos años en prisión.

Otegi ha asegurado esta mañana que la fórmula en la que se trabaja para reinterpretar la participación de las cuatro formaciones en EH Bildu aspira a que todas se sientan “cómodas” en ella y evitar anular sus posiciones. El temor manifestado por parte de algunos miembros de EH Bildu pasaba por su posible reconversión en un «partido único» que anulara la identidad de las formaciones que lo integran.

Precisamente el pasado fin de semana uno de los miembros de mayor peso, Eusko Alkartasuna culminó su proceso de renovación de la dirección con la reelección de Pello Urizar. El sector crítico de EA había alertado del riesgo de que EA se diluyera bajo el paraguas de una coalición controlada por Sortu, sin que la tradición y mensaje de EA pudiera tener influencia en el devenir de EH Bildu.