El ex tesorero de CDC Daniel Osàcar ha tildado este viernes de mera “elucubración” la tesis de la Fiscalía de que cobró comisiones de la constructora Ferrovial y, tras proclamarse “honesto, íntegro y honrado”, ha lamentado: “¿cómo puede alguien imaginar que yo haya podido participar en el saqueo del Palau?”.

En su derecho al uso de la última palabra en el juicio por el saqueo del Palau de la Música, que hoy queda visto para sentencia, Osàcar ha blandido sus creencias religiosas -“soy creyente, católico practicante y hombre de iglesia”, ha dicho- y se ha jactado de que podría haber llevado a la vista a 80 testigos “no militantes de Convergència” que habrían acreditado su honestidad.

El ex tesorero de CDC ha aprovechado la última jornada del juicio del Caso Palau para acusar además al fiscal del caso, Emilio Sánchez Ulled, de intentar silenciarlo durante la vista oral que hoy concluía. “El fiscal, del que esperaba un largo interrogatorio, optó por silenciarme y reservarse para el monólogo de las conclusiones finales” ha acusado Osácar.

Durante los seis meses que ha durado la vista del Caso Palau el fiscal Sánchez Ulled y la acusación popular ejercida por la FAVB han intentado demostrar que el desfalco del Palau de la Música y el Orfeó Catalán orquestado por sus máximos responsables, Félix Millet y Jordi Montull, fue la tapadera de una red de financiación irregular de Convergencia Democrática. La Fiscalía han intentado acreditar los pagos de comisiones de la constructora Ferrovial a CDC a cambio de la concesión de obras públicas de la Generalitat, operativa reconocida por Millet y Montull en un pacto con el ministerio público que llevó a una sonada reducción en la petición de penas.

Pero esta operación ha sido insistentemente negada por los ex directivos de Ferrovial Pedro Buenaventura y Juan Elizaga y el ex tesorero de CDC, Daniel Osácar, único responsable de Convergencia juzgado por la presunta financiación irregular del partido en esta caso. Las defensas de uno y otros han argumentado que no hubo irregularidades en los concursos de adjudicación de las obras realizadas por Ferrovial, y por tanto no se puede acusar al partido de cobrar comisiones a cambio de obra pública.

Sí han reconocido las irregularidades los otros empresarios imputados en la trama, responsables de empresas de publicidad y mailing que realizaron campañas para CDC que fueron pagadas por el Palau de la Música y llegaron a generar facturas falsas para justificar pagos de la entidad cultural al partido fundado por Jordi Pujol.

Sentencia tras el verano

La presidenta de la sala, la magistrada Montserrat Comas, ya ha advertido de que se trata de “un caso complejo” y ha dejado claro que la sentencia llegará pasado el verano. “Ahora sigue trabajo en solitario” de los magistrados para analizar toda la instrucción, ha señalado Comas, quien se ha comprometido a  “tener la sentencia en un tiempo razonable, pero ya les advierto de que no será posible antes del verano”.

Mientras los ex responsables del Palau de la Música Fèlix Millet y Jordi Montull han declinado dirigirse al tribunal en su último turno de palabra, la ex directora financiera Gemma Montull ha intervenido para denunciar los “insultos” y el desprecio social de que cree ha sido víctima durante los ocho años del proceso, hasta el punto de haber acudido a los Mossos a denunciar alguno de esos episodios.