El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, ha asegurado en la mañana de este viernes que «no se arrepiente» del nombramiento de Manuel Moix como jefe de la Fiscalía Anticorrupción en un acto organizado por Fórum Europa.

Maza ha explicado que si hubiera sabido antes de su designación que Moix había heredado una casa de su padre en una sociedad de Panamá lo habría nombrado también. «Si heredar una sociedad en Francia no es un problema, ¿por qué iba a serlo si la sociedad está en Panamá?», se ha preguntado.

Además, el fiscal general del Estado ha explicado que en este caso se ha tratado de «la tenencia de una sociedad». Por ello, ha asegurado que esta circunstancia no le habría impedido «la designación y nombramiento» de Moix porque no ha cometido ninguna «irregularidad o incompatibilidad».

Asimismo, Maza ha confirmado que ya se ha abierto el plazo para sustituir a Moix y que está convencido de que se elegirá a un «buen candidato». Y ha asegurado que no le consta que el Gobierno quiera a un candidato que ponga orden en esta institución.

Además, ha aprovechado su comparecencia en este foro para reclamar que el fiscal asuma la investigación de los delitos y ha rechazado que el Parlamento pueda elegir al fiscal general porque esa elección «no le sustraría de la crítica de la politización».

Acción popular

Maza también ha insistido en la necesidad de que se elimine la posibilidad de que los partidos políticos se puedan personar en los procedimientos judiciales porque la Constitución limita el ejercicio de la acción popular a los ciudadanos y no a las personas jurídicas.

En relación al desafío catalán, el fiscal general no ha querido adelantar acontecimientos, pero ha reiterado que la fiscalía «está para cumplir la legalidad».

En este acto han estado presentes la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y fiscales del Tribunal Supremo y de otras sedes judiciales.