Francisco Álvarez Cascos, ex secretario general del PP, ha declarado este lunes en el juicio del caso Gürtel que mientras fue ministro de Fomento eran “imposibles los tratos de favor” porque cambió las normas de los concursos en el 2000. También ha asegurado que mientras fue secretario general del partido no tuvo “ningún motivo de reproche” al trabajo de Luis Bárcenas como gerente de esta formación.

El que fuera uno de los hombres fuertes del PP ha explicado que los temas económicos en el PP los gestionaba el tesorero que entonces era Álvaro Lapuerta y que Bárcenas dependía jerárquicamente de este cargo. También ha admitido que conocía a Francisco Correa porque compraba sus viajes personales en la agencia de viajes del jefe de este trama de corrupción entre 1993 y 1995.

Asimismo, ha explicado que cuando llegó al Ministerio de Fomento en el 2004 se había conocido que Josep Borrell, según informaciones periodísticas, había pedido a las constructoras que dejaran de pagar comisiones a los partidos.

Cambio de normas

Por ello, cambió el sistema de adjudicación de obras públicas “para garantizar la concurrencia y la transparencia”. De este modo, según Cascos, “era imposible la discrecionalidad, la arbitrariedad y la manipulación” en los concursos de obras. También ha asegurado que el ministro “no intervenía en los procesos de contratación”.

Además, ha afirmado que desde este departamento eran “imposibles los tratos de favor” tras negar que conociera al intermediario Plácido Vázquez que fue mencionado por Francisco Correa como la persona que gestionaba el cobro de comisiones que luego él se repartía con Bárcenas.

Asimismo, ha rechazado las acusaciones del arrepentido José Luis Peñas que le acusó de haberse repartido 1.000 millones de las antiguas pesetas (6 millones de euros). “Esta versión es inverosímil”, ha apostillado.

Normas sobreentendidas

También ha reconocido que no mantiene relación con el ex tesorero del PP desde el 2009. Y ha señalado que “nunca se ha producido ninguna” llamada para beneficiar a algún empresario por parte de Bárcenas. “Hay normas sobreentendidas de que en el ministerio de Fomento este tipo de comportamiento no tenía cabida”.

Francisco Correa, el jefe de esta trama de corrupción, le desvinculó por completo de esta red durante el juicio. Y aseguró que el que fuera político popular no tenía relación con sus negocios. Y negó que hubiera sido “amigo íntimo” de Álvarez Cascos. También rechazó que se hubieran repartido “ninguna comisión con él”.

Por su parte, Álvarez Cascos ha manifestado que no recuerda haber comentado con Bárcenas el ahorro que suponía para el partido la contratación de los servicios que ofrecían las empresas de Correa. Sin embargo, descartó que el antiguo tesorero del partido tuviera “capacidad de imposición” en la formación para decidir las empresas que llevaban a cabo las campañas electorales. Y afirmó que “desconocía absolutamente” que el jefe de esta trama de corrupción hiciera donativos al partido.

El que fuera dirigente del PP ha confirmado que Rosendo Naseiro presumía en las comidas y cenas que organizaba en su casa de sus obras de arte. “Era uno de sus temas de interés”, ha apostillado.

Otros testigos

El que fuera Ministro de Fomento aparece en los llamados papeles de Bárcenas. En estos documento se recoge que percibió durante tres años (1994-1996) 412.390 en concepto de sobresueldos a razón de 10.000 euros al mes para “compensar los gastos ocasionados por su decidicación al PP”. Sin embargo, Alvarez Cascos ha negado estos pagos.

Álvarez Cascos ha lamentado las declaraciones de algunos acusados porque “han salpicado su honor”, pero ha asegurado que estas personas “no han pasado a convertirse en enemigos porque el tiempo pone las cosas en el sitio y tendrán tiempo de arrepentirse”

La jornada fuerte de este juicio será el martes cuando declaren los ex secretarios generales del PP Javier Arenas y Ángel Acebes y los ex dirigentes de este partido Jaime Mayor Oreja y Rodrigo Rato.

El 26 de julio comparecerá como testigo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que deberá acudir personalmente a la sala de vistas por orden de dos de los tres magistrados que conforman el tribunal.