La fiscalía no quiere a Lionel Messi en la cárcel por lo que ha aceptado que el delantero pague una multa de 252.000 euros para evitar su ingreso en prisión y alternativamente que la ejecución de su condena quede en suspenso durante tres años. Por su parte, su padre, Horacio, deberá hacer frente a una multa de 180.000 euros y también tendrá que evitar la comisión de nuevos delitos durante tres años para evitar su entrada en el penal.

Los abogados del jugador se han acogido a esta posibilidad, que actualmente está derogada, por entender que es la posición “más razonable” después de que el Tribunal Supremo confirmara la condena de 21 meses de prisión para el delantero y rebajara a 15 meses la de Horacio Messi por tres delitos fiscales.

La Audiencia de Barcelona que condenó a los Messi en julio del pasado año tiene que hacer efectivo el cumplimiento de esta pena, que en principio no implicaba el ingreso inmediato del jugador y su padre en la cárcel, ya que fueron castigados a penas que no superan los dos años de prisión.

La propuesta

Por ello, los abogados del jugador y de su padre propusieron una alternativa al cumplimiento de esta condena. Y se decantaron por el pago de una multa, de 400 euros por día, para saldar sus deudas con la justicia. Y alternativamente aceptaron que sus clientes llevaran durante los próximos tres años una vida intachable, ya que si alguno de ellos es condenado de nuevo tendría que cumplir las dos penas, la que ahora se suspende y la del nuevo delito.

Fuentes de su defensa han explicado que esta alternativa de sustitución de la ejecución de la pena estaba vigente cuando los Messi cometieron el delito, pero que esta posibilidad ha sido derogada en el 2015.

Delincuentes primarios

El fiscal ha apoyado esta posibilidad porque Messi y su padre “son delincuentes primarios” y ya han pagado a Hacienda los 4,1 millones de euros que defraudaron en los ejercicios del 2007, 2008 y 2009 al no tributar por 10,1 millones de euros por los derechos de imagen del jugador.

La última palabra la tiene ahora la Audiencia de Barcelona que debe aceptar la petición del jugador y la adhesión de la fiscalía, aunque los jueces tienen libertad para decidir que el delantero  y su padre cumplan la condena en prisión, aunque es una solución poco probable, según fuentes jurídicas.

Esta doctrina se puede aplicar a los delitos cometidos antes del 2015 por lo que podría acogerse a la misma, en el caso de que fuera condenado, Cristiano Ronaldo al que se investiga por un fraude fiscal de 14,7 millones de euros y que debe comparecer en el juzgado el próximo 31 de julio.