PSOE, Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea y ERC han acordado abandonar la comisión de investigación del Senado sobre la financiación de los partidos políticos y han acusado al PP de hacer de este foro «una farsa» para intentar «torpedear» y «tapar» la investigación en el Congreso sobre su supuesta financiación ilegal. Ciudadanos se ha sumado al plante aunque de forma simbólica porque no forma parte de la comisión.

Así lo han anunciado portavoces de los cuatro partidos en una rueda de prensa conjunta tras la reunión de la comisión de investigación en el Senado, reunión en la que se ha debatido a puerta cerrada el plan de trabajo para los próximos meses. El PP, con mayoría absoluta en la Cámara, ha aprobado su propuesta y ha citado ya a comparecer el 13 de julio a cuatro tesoreros: dos del PSOE, uno de Podemos y otro de Cs.

Ander Gil, portavoz del PSOE en el Senado, ha criticado que el plan de trabajo del PP sólo incluye comparecientes y documentación del resto de partidos «con un objetivo, salvar al soldado Rajoy». Ha acusado a los ‘populares’ de intentar una «causa general» contra los demás en un «intento burdo» de desviar la atención de la investigación en el Congreso y ha anunciado que su grupo no participará en esta «farsa».

El portavoz socialista en esta comisión, Tontxu Rodríguez, ha abundado en esta idea y ha acusado al PP de «imponer» un plan de trabajo con el que se trata de «generalizar la sospecha» de corrupción a todos los partidos. En términos parecidos se ha manifestado el portavoz de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, Óscar Guardingo, para quien el PP «una vez más usa las instituciones de forma interesada», en esta ocasión, ha añadido, porque «está acorralado por la corrupción».

En cuanto a ERC, Miguel Ángel Estradé ha interpretado igualmente que los ‘populares’ quieren «convertir en sospechosos» a todos los partidos, pero que al que la sociedad «identifica con la corrupción» es al PP. Por parte de Ciudadanos, Tomás Marcos ha calificado de «pataleta de niño de cinco años» la postura del PP en el Senado como reacción a la comisión del Congreso, que los dos partidos pactaron crear en el acuerdo por el que la formación naranja apoyó la investidura de Mariano Rajoy.

El PNV quiere «frutos positivos»

Si PSOE, Unidos Podemos y ERC abandonan la comisión, quedarán en ella el PP, el PNV y el Grupo Mixto (a la espera de que el PDeCAT tenga grupo parlamentario propio y se incorpore), este último representado por UPN y Agrupación Socialista Gomera.

El portavoz vasco, Jokin Bildarratz, ha explicado en rueda de prensa que su partido se da un tiempo de reflexión para decidir si abandona o no esta comisión. Ha asegurado que el PNV tiene una responsabilidad institucional que cumplir, que trabaja en todas las comisiones que se crean y que le gustaría sacar «frutos positivos» de esta investigación del Senado, «pero si va a ser un pim, pam, pun, no tenemos que ser parte», ha añadido.

Ha añadido que el PNV sopesará el «uso de la mayoría» que está haciendo el PP, que hoy ha aprobado su propio plan de trabajo y ha rechazado el del resto, incluido el del PNV. A su juicio, lo que el portavoz ‘popular’ dice que pretende hacer, una reflexión para mejorar el sistema de financiación de los partidos, «no se corresponde con su actuación».

El PP seguirá adelante y ha aprobado su propio plan de trabajo. En quince días se volverá a reunir la comisión para escuchar de entrada a Xoan Manuel Cornide, tesorero del PSOE de 2004 a 2014, y a Gregorio Martínez Garrido, que ocupa el cargo en la actualidad; a Daniel de Frutos, tesorero de Podemos, y a Carlos Cuadrado Arroyo, responsable de finanzas de Ciudadanos.

A partir de ese momento, se decidirán siguientes comparecencias y reuniones, que podrían tener lugar en ese mismo mes de julio. El plan de trabajo aprobado da un año de plazo a la comisión para investigar, pero podría prorrogarse.

El portavoz ‘popular’, José Manuel Barreiro, ha asegurado en rueda de prensa estar sorprendido por el gesto de la oposición y ha dejado claro que su grupo seguirá adelante con la petición de documentación y las comparecencias. El PP quiere que declaren casi 160 personas pero no descarta que sean más, incluso miembros de su partido si pueden contribuir al trabajo, ha dicho.