El director del servicio de Emergencias 112 de la Generalitat, Fede Adan, ha presentado su dimisión «por lealtad al ex conseller Jordi Jané» según informa el Diari de Tarragona. Se trata de la tercera dimisión en cadena en el Departamento de Interior de a Generalitat, tras la salida de Jané y la dimisión ayer del director de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle. El nuevo titular de Interior, Joaquim Forn, no se había pronunciado todavía sobre la continuidad de Adan, nombrado en 2015 por el propio Jané.

Militante de CDC y ahora del PDCat, Fede Adan presidió el Consejo Comarcal del Tarragonés antes de llegar a la conselleria de Interior de la mano de Jané. Hombre del perfil más discreto que el nuevo director de los Mossos, Pere Soler, Adan facilita con su salida que el conceller Forn siga conformando un equipo a medida para afrontar la convocatoria del 1-O desde Interior.

Un proceso de relevo que ya ha despertado suspicacias tanto entre los Mossos d’Esquadra, que temen por la defensa de su necesaria neutralidad y respeto a la ley durante el proceso, como por los partidos de la oposición, que ya han lamentado las bajas en la conselleria.

Preocupación del Gobierno

En este contexto, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha considerado que «es preocupante y genera incertidumbre» el relevo de Albert Batlle como director de los Mossos d’Esquadra porque es «una persona que se ha caracterizado por defender que la policía debe cumplir y hacer cumplir la ley».

Sobre su sustituto, Pere Soler, ha dicho que espera que «ratifique» estas mismas palabras, aunque ha alertado de que en las redes sociales ha ido publicando mensajes «con un tono autoritario, intransigente, intolerante, incluso en algunos aspectos sectario». Millo se refería así a tuits de Soler como el publicado el pasado 4 de julio, en el que afirmaba «Votaremos el 1-O. No lo podrán evitar», o uno anterior, en el que escribió: «Espero que nos vayamos ya, porque me dais pena todos los españoles».