Es el argumento siempre esgrimido por las autoridades vascas para arremeter contra quienes fuera de Euskadi ponen en cuestión el Concierto Económico vasco. Sin embargo, la ignorancia no parece ser exclusiva de los no vascos sino de los propios ciudadanos del País Vasco e incluso de aquellos a los que se presupone, por su formación profesional, un conocimiento elevado de este instrumento que rige las relaciones financieras entre la Administración vasca y la Central. Una encuesta elaborada por el Colegio Vasco de Economistas ha revelado que casi siete de cada diez economistas de Euskadi reconoce tener un conocimiento “medio” o “bajo” del Concierto “Económico. Tan sólo uno de cada tres, el 31%, dice conocerlo a un nivel “alto”.

Precisamente tras el reciente acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Mariano Rajoy y el ejecutivo de Iñigo Urkullu para renovar la Ley del Concierto y la Ley Quinquenal del Cupo el Ejecutivo vasco ha lanzado una campaña pedagógica para difundir los principios básicos que determinan ambas leyes. El estudio dado a conocer esta mañana, el ‘Ekonómetro’ revela además que los economistas de Euskadi creen que pese a que el desconocimiento del concierto económico es mucho mayor en el resto de España (consideran que el 94,7% de los españoles tiene un conocimiento “bajo”) en la sociedad vasca tampoco es elevado. Los algo más de medio millar de economistas encuestados creen que los vascos tienen un conocimiento bajo del Concierto, lo sitúan así en seis de cada diez casos.

Los vascos ajustan su ‘nivel de vida’

En el cuestionario también se preguntaba a los economistas sobre su valoración de la situación económica en el País Vasco. La mayoría señala que en los próximos meses continuará mejorando y prevé que el paro se reducirá, así al menos lo afirma el 71%. Una mejora económica que añaden ha provocado que tras casi una década de crisis la sociedad vasca y los ciudadanos se haya adecuado a un nuevo contexto económico. Casi un 45% considera que los vascos han ajustado de modo moderado o significativo su nivel de vida par “no vivir por encima de sus posibilidades”, frente a las Administración pública vasca que en la mayoría de los casos, el 55%, creen que no ha llevado a cabo el mismo nivel de ajuste en lo relativo a su gasto para hacerlo “más eficiente”.

Los economistas vascos en su mayoría no creen que la solución a la actual situación económico pase por una subida de impuestos. No lo considera necesario el 70% frente a un 29% que sí considera adecuado promover un incremento de los tributos.

Por último, respecto a los factores que destacarían como determinantes para fijar la competitividad de la economía vasca, la mayoría cita en primer lugar la inversión en I+D+i, seguido por los costes salariales y la formación. Sin embargo, sitúan en los lugares de cola a factores como el precio de la energía o el acceso a la financiación como elementos clave para la competitividad.