El sábado lo hizo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy el lunes la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáez de Santamaría y hoy lo ha vuelto a hacer el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Todos ellos pusieron en valor el modelo de diálogo y acuerdo de los nacionalistas vascos representados por el Gobierno de Iñigo Urkullu frente al de la confrontación de los soberanistas catalanes que representaría Carles Puigdemont. El titular de Hacienda ha asegurado hoy, durante la firma del acuerdo de la Ley del Cupo y de la Ley del Concierto Económico vasco que el pacto traerá la “paz fiscal y financiera” en la relación entre Euskadi y el Estado hasta 2021. Una realidad que es posible gracias a una relación “leal, franca y colaborativa”.

El consejero de Hacienda vasco, Pedro Azpiazu, acompañado de los tres diputados forales vascos y el consejero de Autogobierno, Josu Erkoreka, ha liderado la delegación del Ejecutivo de Urkullu que hoy ha rubricado y oficializado un “muy buen acuerdo”, según el Gobierno vaso. Los términos del mismos se alcanzaron la semana pasada y con ellos se cierran años de litigios en la liquidación del Cupo y se actualiza  y pacifica el marco de relación tributaria y financiera entre Euskadi y la Administración del Estado para los próximos cinco años.

El acuerdo de la Ley del Concierto Económico dota de mayor capacidad tributaria al País Vasco hasta 2021

La nueva Ley del Cupo se ha firmado en el seno de la Comisión Mixta del Concierto Económico en la que además se ha firmado la modificación de una veintena de puntos de la nueva Ley del Concierto que permitirá a las haciendas vascas una mayor capacidad tributaria y supondrá, entre otras medidas, que entre 200 y 300 empresas más deban tributar en el País Vasco al realizar más del 75% de su facturación en Euskadi. En el acuerdo suscrito también se fijan los objetivos de déficit para Euskadi para los próximo tres años.

Azpiazu ha destacado que el acuerdo posibilita una «garantía de estabilidad en materia tributaria y financiera» para el País Vasco además de normalizar las relaciones tributarias y financieras entre ambas administraciones. Por su parte, el ministro Cristóbal Montoro, ha destacado que este tipo de entendimiento son posibles gracias la relación «franca y real» que existe entre ambas administraciones.

Mayor capacidad tributaria

El acuerdo establece un Cupo para este año 2017 de 1.300 millones de euros y que servirá de base para el cálculo del Cupo –el coste que Euskadi debe asumir por las competencias del Estado no transferidas- para los próximos cuatro ejercicios. Además, se mantiene el índice de imputación en el 6,24% para este quinquenio. También recoge el cupo líquido definitivo 2016, que es de 1.041 millones de euros, sin incluir la financiación anual de las políticas activas de empleo. A lo largo de los próximo años se irán descontando los 1.400 millones acordados de las desavenencias del cálculo del Cupo de ejercicios anteriores.

El cupo base de 2017 se fija en 1.300 millones y los próximos años se devolverán 1.400 millones pendientes

El acuerdo establece algunas modificaciones en determinados impuestos, como en Sucesiones y Donaciones. Así, la tribulación de los herederos vascos de personas fallecidas no residentes en España se realizará en el País Vasco. Además, se tributará también en Euskadi por las donaciones de inmuebles situados en el extranjero. En cuanto al IRPF, se establece la regla competente para la exacción de retenciones de rendimientos del trabajo prestados en el extranjero, teletrabajo y trabajadores del mar enrolados en embarcaciones radicadas en puertos del País Vasco.

En el IVA y el Impuesto de Sociedades se actualizarán en el umbral de volumen de operaciones para exigir el impuesto, que pasa de 7 a 10 millones de euros y se atribuye a las Haciendas forales la competencia sobre contribuyentes que teniendo su domicilio fiscal en territorio común hubieran realizado el 75% o más de su volumen de operaciones en el País Vasco.

Euskadi frente a Cataluña

La Comisión también ha aprobado los nuevos objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública para el País Vasco de cara al periodo 2018-2020. Así, Euskadi no podrá rebasar un nivel de déficit del 0,4% del PIB el próximo año, del 0,1% en 2019 y de 0% en 2020. En cuanto a la deuda pública, el compromiso alcanzado pasa por marcar una deuda pública para el trienio que será del 14,2% el próximo ejercicio, del 13,8% en 2019 y del 13,2% en 2020.

Montoro recuerda a los funcionarios catalanes que no puede aprobar «un presupuesto con una partida declarada ilegal»

Tras la reunión con el consejero de Hacienda del País Vasco, Montoro se ha referido a la situación en Cataluña y a los preparativos para organizar la consulta del 1-O. Ha declarado ante los medios de comunicación que ningún gestor o funcionario puede «aprobar un presupuesto con ninguna partida que previamente ha sido declarada ilegal»: «El primer deber es cumplir la ley», ha señalado. Frente a la actitud de acuerdo en Euskadi, Montoro ha reiterado que en Cataluña se encuentran en un escenario radicalmente diferente, «un desafío secesionista radicalizado que no tiene ningún sentido ni acomodo; ni en la Constitución ni en la Unión Europea»: “Estamos ante un desafío independentista marcado por unas posiciones muy radicales. No tiene que ver con lo que estamos tratando esta tarde», ha insistido.