La mayoría formada por JxS y la CUP en el Parlamento catalán ha impuesto la reforma del reglamento de la cámara que habilitará la aprobación de las leyes de desconexión –Ley del Referéndum y Ley de transitoriedad jurídica- por trámite de urgencia y de lectura única. Los 72 diputados que integran la mayoría independentista han rechazado todas las enmiendas de la oposición destinadas a poner límites al proceso de lectura única, con las que C’s, CSQP, PSC y PP han intentado limitar esta vía.

Aprobada la reforma del reglamento, se abre ahora la vía para que el Grupo de JxS presente la proposición de ley del Referéndum, que podría ser entrada en el registro del Parlament en los próximos días, aunque no se votará hasta el 6 de septiembre, cuando se celebrará el próximo Pleno del Parlament.

El artículo clave de esta reforma, el 135.2 señala que «Una proposición de ley a solicitud del grupo parlamentario promotor, se puede tramitar directamente en lectura única. El acuerdo para tramitar en lectura única una proposición de ley corresponde al Pleno del Parlament».

Las enmiendas presentadas por la oposición para proponer que la lectura única sea aprobada por mayoría de dos tercios del Pleno y limitar leyes que se pueden tramitar por esta vía, en el caso del PSC; para elevar a tres cuartos la mayoría necesaria en el caso de C’s; o para que el debate en lectura única se haga sin perjuicio a que se puedan presentar enmiendas o pedir dictamen del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) han sido rechazadas por el bloque independentista.

El único objetivo de esta reforma, han insistido todos los portavoces de la oposición, es aprobar las leyes de referéndum y transitoriedad por lectura única. «Tenga la valentía de decírselo a los catalanes, la razón de este reglamento es el miedo a la oposición democrática» ha retado el portavoz de C’s, José María Espejo-Saavedra, quien ha recriminado al JxS que necesiten «hacer reglamento para amordazar a la oposición democrática».

De nada han servido las advertencias del CGE, que han recordado tanto el socialista Ferran Pedret como el portavoz de los Comunes, Joan Coscubiela. JxS no ha introducido en el artículo 135 ninguna de las propuestas del Consejo, ni ha aceptado las enmiendas propuestas por la oposición que las recogían.

Por ello, Espejo ha acusado a los independentistas de llevar a cabo «una cacicada» que ha convertido «este parlamento en una asamblea populista» y Pedret de «atropellar» los derechos de los diputados para aprobar «sin trabas» las leyes de desconexión. «Pero esas trabas son los derechos de los grupos parlamentarios, la posibilidad de publicar la ley, de presentar enmiendas, de pedir dictamen al CGE. Son garantías para los diputados y sobre todo son garantías del derecho a la participación política y por tanto de los ciudadanos» ha lamentado el socialista.

La réplica de la CUP ha sido clara. «La legislación vigente no reconoce el derecho a la autodeterminación, se tiene que cambiar, y si no se puede cambiar se tiene que desbordar» ha explicado Anna Gabriel, quien ha acusado a toda la oposición de defender un «régimen del 78» que consideran heredero del franquismo.

«Pretendéis que el régimen del 78 es democracia y no lo es, ni tenéis intención de que lo sea. Habláis mucho lo que este país necesita, lo que necesita es menos palabras y más revolución» ha añadido la portavoz anticapitalista, quien ha concluido su intervención afirmando que el 1-O «nos encontremos en la calle q es donde las cosas se ven más claras».

Criticas de los Comunes

Igualmente duro con la actuación de la mayoría independentista se ha mostrado Coscubiela, a cuyo partido intenta comprometer JxS con la organización del referéndum en el Ayuntamiento de Barcelona. «Lo que JxS y la CUP nos proponen no es referéndum ni nada que se le parezca. El simple hecho que a 66 días no se haya presentado la ley que lo ampara ante el Parlament lo dice todo».

Alejandro Fernández, portavoz del PP, ha acusado a Carles Puigdemont de imponer una estrategia «lunática y alejada de la realidad» y a Grupo de JxS de no creer en la democracia. «Su comportamiento es antidemocrático, convocaron elecciones plebiscitarias y las perdieron» ha recordado, para concluir con un «mensaje» a los catalanes: «Vamos a garantizar que cuando esta pesadilla acabe, la democracia real prevalezca» con Cataluña integrada con normalidad en España.