El Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) ha tumbado la reforma del reglamento del Parlament que debía permitir la aprobación exprés de la Ley de Referéndum. En una decisión unánime, el organismo que vela por la adecuación constitucional y estatutaria de las leyes que emanan del Parlamento catalán alerta de que la reforma del procedimiento de lectura única «vulnera» la Constitución y el Estatut. El CGE protagoniza así el primer revés jurídico a los planes presentados el martes por Carles Puigdemont para celebrar un referéndum unilateral de independencia el 1 de octubre.

El dictamen del Consejo avala la posibilidad de aprobar por lectura única leyes con amplio consenso y añade que no se detectan «problemas de constitucionalidad» en el hecho de que la lectura única sea propuesta por un solo grupo y no por el conjunto de la Cámara. Pero recrimina a los ponentes que el texto omita la exigencia de que la lectura única se limite a casos en que la «simplicidad» de la norma lo permita, y advierte que esa omisión es la que hace que el texto sea «contrario» a Constitución y Estatut.

El dictamen advierte además que el trámite de lectura única debe «cumplir los requisitos de admisión y cualificación de la Mesa, de publicación de la iniciativa legislativa, de tramitación al Govern en el supueseto de afectaciones presupuestarias y de apertura de un plazo de solicitud de dictamen al Consejo de Garantías Estatutarias», plazo que la propuesta del bloque independentista omitía.

De este modo, JxS y la CUP pretendían evitar que la oposición en el Parlament pudiera solicitar un dictamen del Consejo sobre la Ley del Referéndum y la de Transitoriedad Jurídica y, por tanto, que sea el propio organismo asesor de la Generalitat -cuyos miembros han sido escogidos por el Parlament y nombrados por el Govern- el que dictamine la inconstitucionalidad o falta de adecuación al Estatut de estas leyes.

El Consell reclama además que se garantice el derecho de la oposición a presentar enmiendas, extremo que tampoco garantiza el texto. «Sería necesario que, como garantía de los derechos de los diputados, el articulo 135 prevea explícitamente la facultad de presentar enmiendas y los términos en los que se sustanciará este trámite» señala el consultivo.

Dictamen no vinculante

El Consejo de Garantías Estatutarias es un organismo dependiente de la Generalitat, pero sus decisiones no son vinculantes por lo que los grupos de JxS y la CUP pueden seguir adelante con la tramitación del reglamento pese al dictamen. De hecho el gobierno de Puigdemont ya ha desoído dictámenes del CGE; en concreto el pasado marzo el Consejo advirtió de la inconstitucionalidad de un referéndum de independencia convocado por la Generalitat y de las partidas destinadas para ello en los presupuestos catalanes, pese a lo cual el Govern siguió adelante con su tramitación. El Tribunal Constitucional acaba de dar la razón al consultivo catalán.

Tanto C’s como PSC, solicitantes del dictamen, se han felicitado por el informe del Consejo, que avala sus criticas a la reforma del reglamento impulsada por JxS y la CUP en solitario. Sin embargo, los independentistas han asegurado sentirse ratificados por el CGE y han anunciado que aprobarán la reforma reglamentaria «incorporando las indicaciones del Consejo». unas conclusiones que han sorprendido a la oposición.

«Es un nuevo zasca del Consejo de Garantías al proceso independentista» ha señalado el portavoz de C’s Carlos Carrizosa, quien ha recordado que los letrados del Parlament ya cuestionaron la constitucionalidad de la reforma. El CGE «les ha dicho a JxS y la CUP que no se puede sacar a Cataluña de España por vía de lectura única» ha añadido, para concluir que «ahora entendemos por qué la CUP quería cargarse el Consell«.

El portavoz de CSQP, Joan Coscubiela, ha visto en el dictamen «un nuevo documentado y contundente rectificación a la hoja de ruta» del procés y la popular Esperanza García ha considerado «alarmante la deriva de los independentistas, que constantemente vulneran las reglas del juego democrático».