El departamento de Economía de la Generalitat elaboró un informe sobre los concursos de adjudicación de la obra pública catalana que advierte de presiones para variar las puntaciones en la mesa de contratación. Un informe que hoy han hecho público diversos medios catalanes -según algunos partidos por filtración del propio departamento que dirige Oriol Junqueras- que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado que valida la actuación de Infraestructures.cat -la empresa pública heredera de GISA que gestiona toda la obra pública catalana- «más exigente que la ley de contratación pública».

El documento elaborado por Infraestructures.cat en octubre de 2016 señala que «la mezcla de subjetividad y de ausencia de criterios concretos proporciona un margen de discrecionalidad suficientemente importante para decidir sobre la adjudicación». El dictamen encargado por el consejo de administración de  Infraestructures.cat, ahora en manos de ERC por su adscripción al departamento de Economía, se empezó a elaborar en octubre del 2015, cuando el juzgado de El Vendrell que investiga la presunta financiación irregular de CDC del Caso 3% el solicitó información sobre algunos expedientes de contratación.

Puigdemont y Junqueras, que han aprovechado la comparecencia que en ese momento protagonizaba Mariano Rajoy ante la Audiencia Nacional para esquivar las preguntas sobre la presunta corrupción en la gestión de CiU, han defendido la actuación del gobierno de Artur Mas y han rechazado haber ocultado información sobre los supuestos manejos para adjudicar de forma fraudulenta obras por valor de 500 millones de euros.

«El vicepresidente ha explicado que esta información se entregó a la Justicia en febrero, se inicia en octubre 2015 bajo presidencia de Artur Mas, y en él participan muchos departamentos del Govern» ha argumentado Puigdemont a preguntas del popular Xavier García Albiol. Un informe, ha añadido el president, que «analiza los procedimientos de contratación de las dos legislaturas, que es la misma que en anteriores legislaturas».

Contratos de 500 millones de euros

Albiol le había reclamado explicaciones sobre «los contratos por valor de 500 millones de euros que manipuló Artur Mas según el informe de la Conselleria de Junqueras mientras en Cataluña se recortaba en sanidad y educación».

El informe, ha argumentado Puigdemont, «dice que los cambios en las puntuaciones no favorecen a ninguna empresa en particular. Léaselo entero porque ha permitido incorporar mejoras en la forma de trabajar en Infraestructures.cat mucho más exigente que la ley de contratos del sector publico, por eso la Generalitat ha mejorado hasta primera posición entre las comunidades autónomas según Transparencia Internacional».

«Usted tiene socio de gobierno que es un chollo, le bloquea las peticiones de comparecencia por corrupción, bloquea comisiones de investigación, esconde informes» ha añadido la líder de C’s, Inés Arrimadas, en referencia a ERC. Arrimadas ha recordado que se han pedido sin éxito hasta siete comparecencias sobre el Caso 3% y la presunta corrupción de CiU y que la única actuación de Puigdemont contra la corrupción ha sido nombrar a un conseller de la Transparencia, Raül Romeva, que «ha sido reprendido por la Mesa del Parlament, en la que tienen mayoría, por no contestar» a los grupos.

Ustedes necesitaban dos cosas para tapar la corrupción, una bandera y socio chollo; ahí están la estelada y Esquerra»

«El PP tiene mucha corrupción» ha concluido la líder naranja. «pero no tiene un chollo de socio como ERC. Ustedes necesitaban dos cosas para tapar la corrupción, una bandera y socio chollo; ahí están la estelada y Esquerra».

Defensa del referéndum

Al margen de la corrupción, Carles Puigdemont, ha aprovechado la última sesión de control ante el Parlament para defender una vez más el proceso independentista en el que está inmerso su gobierno. Un objetivo para el que hoy ha utilizado la conmemoración del 25 aniversario de los Juegos Olímpicos Barcelona’92.

En una intervención en la que ha criticado «la guerra sucia» del Gobierno del momento por las «torturas a independentistas detenidos» en ese momento por orden del juez Baltasar Garzón y la especulación inmobiliaria en la que ha desembocado la transformación de Barcelona, Puigdemont ha reivindicado el «espíritu olímpico» que hizo posible la unidad de todas la administraciones en favor del proyecto olímpico para avanzar en el proceso soberanista.

Hoy en día, ha señalado Puigdemont «nos falta el espíritu olímpico que hoy representaría el referéndum pactado, que diferentes partidos se pongan de acuerdo en un proyecto que traspasará a la posteridad».