La calculada declaración como testigo de Mariano Rajoy ante el tribunal que enjuicia la primera etapa de la trama Gürtel (1999-2005) no ha supuesto ninguna revelación para el esclarecimiento de los hechos, pero sí ha dejado algún daño colateral. ¿Hizo Esperanza Aguirre lo que le encargó el hoy presidente del Gobierno cuando tuvieron conocimiento de que se estaban preparando sendos pelotazos urbanísticos en las localidades madrileñas de Arganda del Rey y Majadahonda, gobernados por el PP?

A preguntas de la acusación popular que ejerce la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade), el testigo ha recordado que a finales de 2004 se celebró una reunión en su despacho de la sede nacional del partido a petición del entonces tesorero del partido, Álvaro Lapuerta, y en presencia de Aguirre. Ésta era entonces presidenta de la Comunidad de Madrid y líder de los populares de esta Comunidad. En presencia de Rajoy, Lapuerta quería poner en conocimiento de Aguirre las presuntas maniobras de la trama sobre la venta de parcelas a precio tasado en esos municipios. «Le dije que se ocupara de ese asunto para ver qué había ocurrido. Le competía a ella como presidenta del PP de Madrid. Sería absurdo que el presidente nacional tomara decisiones sobre los más de 8.000 ayuntamientos», se ha defendido el testigo, al tiempo que ha añadido que le pidió también a Aguirre que tomara «decisiones justas, oportunas y convenientes» una vez que hubiera conocido lo que había sucedido.

Sobre esta cuestión incidió en su interrogatorio Virgilio Latorre, el abogado de la acusación popular del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV). «¿Le reportó a usted cuál fue el resultado de aquella gestión?», le ha preguntado el letrado. La respuesta de Rajoy fue la siguiente: «No recuerdo que me haya dicho nada. He leído que ella hizo una declaración no sé si en este mismo juicio [en el sentido de] que habló con los alcaldes, pero yo no recuerdo que me haya dicho nada. Yo doy por sentado que cuando son temas como éstos, que no son de mi competencia, la gente cumple las instrucciones y no hay tiempo material para hacer un seguimiento de todo».

En conversación telefónica con El Independiente, Esperanza Aguirre ha eludido este miércoles hacer comentarios sobre las palabras de Rajoy. «Estoy en otro rollo», ha señalado sucintamente la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, que ha preferido pasar la mañana con sus nietos antes que seguir la comparecencia del presidente del Gobierno ante la Audiencia Nacional en el mismo juicio en el que ella declaró el pasado 20 de abril.

Al margen de la referencia expresa a Aguirre, Rajoy ha seguido el mismo guion al que ya se atuvieron los ex secretarios generales del PP Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas y Ángel Acebes. Así, ha negado haber cobrado sobresueldos con dinero negro y que conociera la caja B del partido, en contra de lo que recogen los papeles de Bárcenas.

  • Político, no contable. El testigo ha recurrido a diversas expresiones para repeler las preguntas sobre su responsabilidad en las cuentas de las campañas electorales que él dirigió o en las finanzas del partido cuando él fue secretario general. «No me dedicaba a esos asuntos», «eso era responsabilidad de los servicios económicos», «jamás me he ocupado de ninguna cuestión de contabilidad», «mis responsabilidades son políticas, no de contabilidad»… Ésta ha sido la línea argumental que ha mantenido el testigo durante todo el interrogatorio, desmarcándose de las decisiones económicas. «Lo único que me preocupaba es que los informes del Tribunal de Cuentas fueran positivos», ha declarado.
  • Caja B y sobresueldos. Parte del cuestionario preparado por el abogado de Adade iba dirigido a ahondar en su conocimiento sobre la existencia de la contabilidad paralela que, según Luis Bárcenas, estuvo funcionando durante 20 años en el partido. «Absolutamente ninguno», le ha respondido rotundo al letrado José Mariano Benítez de Lugo. Fue antes de preguntarle por los sobresueldos que, según las anotaciones del ex tesorero, habría percibido y que él ha negado. Entonces salió a relucir otra de las frases pronunciadas años atrás por el testigo cuando se le preguntó por las anotaciones del tesorero: «nada es cierto, salvo alguna cosa». ¿Qué era cierto, en concreto? «Cuando yo conocí aquellos papeles porque se publicaban en los medios vi que lo que se publicaba sobre mí era absolutamente falso», ha asegurado, antes de añadir que después pudo comprobar que algunos «traspasos eran ciertos, por lo que vi que algunas cosas podían ser ciertas». Rajoy sí ha admitido que, como otros cargos, el partido le abonó un complemento -declarado a Hacienda- hasta que llegaron al Gobierno en 2003.
  • Quién rompió con Correa. Ha sido otra pregunta recurrente durante el interrogatorio. Mariano Rajoy ha reconocido la existencia de una reunión en su despacho de la calle Génova en 2004 con Álvaro Lapuerta en la que éste le alertó de que Francisco Correa estaba usando el nombre del PP para conseguir adjudicaciones en ayuntamientos madrileños gobernados por el PP. «¿Y eso qué significa?, ¿hay algún problema legal?», ha contado que le preguntó a Lapuerta, sin que éste tuviera pruebas que acreditaran las supuestas irregularidades. La pregunta era evidente: si tenían esas sospechas, ¿por qué no pusieron los hechos en conocimiento de la Justicia? «El tesorero no me habló de ninguna trama, sino que había proveedores que estaban usando el nombre del PP», se ha defendido.
  • La cuenta en Suiza de Bárcenas. Rajoy no ha comprometido lo más mínimo en su declaración a Luis Bárcenas, que no asistido a la sesión y cuyo abogado sólo ha intervenido para censurar que el presidente del tribunal estuviera permitiendo a las acusaciones hacer preguntas al testigo relacionadas con otro procedimiento. El líder del PP ha asegurado que nunca tuvo queja de su tesorero mientras ocupó el cargo, vio «razonable» que éste le pidiera una reunión tras ser destituido de ese puesto por el tiempo que había estado vinculado a la formación conservadora y ha asegurado que se enteró por la prensa de que Bárcenas ocultaba una fortuna en una cuenta en Suiza.
  • SMS: ‘Hacemos lo que podemos’. Uno de los pasajes de su declaración en el que se le ha visto menos cómodo ha sido cuando el abogado que representa a la acusación popular del PSOE de Madrid se ha interesado por los SMS que le dirigió a Luis Bárcenas tras ser destituido como tesorero al haber estallado ya el escándalo. Parafraseando el contenido de esos mensajes cortos, el letrado le ha preguntado: «¿Qué significa ‘hacemos lo que podemos’? Y el testigo ha contestado:»Significa exactamente ‘hacemos lo que podemos’. Significa que no hicimos nada que pudiera perjudicar a algún proceso».