Entre vítores de decenas de seguidores, rodeado por algunos de sus más estrechos colaboradores y con los ojos de toda la nación encima, a pesar de la hora intempestiva. Así ha dado el presidente Nicolás Maduro la noticia del día en Venezuela: un total de 8.089.320 personas, el 41,53% del censo electoral, han votado, según los datos del Centro Nacional Electoral (CNE), en las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente celebradas este domingo. Algarabía total en el bando chavista y profunda indignación en una oposición que considera el proceso como un fraude.

“¡Alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina!”, gritaban los seguidores chavistas en la Plaza Bolívar, lugar elegido por Nicolás Maduro para hacer público el resultado. No es para menos la alegría. La cifra arrojada sería el mejor resultado histórico del chavismo en unas elecciones.

“Esta es la victoria electoral más grande de la revolución bolivariana en 18 años. El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga”, ha dicho el presidente.

Es la victoria electoral más grande de la revolución bolivariana en 18 años. El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga», dice Maduro

En la acera contraria, la de la oposición, no se creen nada. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) volvió a congregarse en su cuartel general para hacer balance de la jornada. Según los datos en su mano, filtrados, aparentemente, por el CNE, sólo 2.483.073 personas habían votado hasta las seis de la tarde, una hora antes del cierre final de las urnas. O lo que es lo mismo, un 12,4% del censo electoral, a casi 30 puntos del dato arrojado por Maduro.

La cifra de participación dada oficialmente por el CNE es difícil de verificar ya que los controles fueron eliminados y no se prevén auditorías. La oposición denuncia un fraude masivo “que casi daría risa, si no fuera una tragedia”, ha expresado en Twitter el diputado opositor Freddy Guevara.

El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, ya había anunciado, de hecho, unas horas antes, que el oficialismo iba a declarar una cifra de votantes de en torno a los ocho millones y medio. Los opositores denuncian que los centros de votación han estado “desolados” durante la jornada del domingo, salvo algunos muy específicos como los del poliedro.

Maduro y los líderes chavistas habían prometido a los venezolanos que las guarimbas opositoras iban a acabarse con la instalación de la Constituyente, cuyo objetivo era la paz.

La oposición, en cambio, está dispuesta a seguir dando la batalla en la calle. Ya ha convocado a bloquear las calles a partir del mediodía de este lunes, siguiendo la estrategia de la pasada semana.

Hay dos palabras que resuenan en Venezuela: abstención y represión», señala el opositor Henrique Capriles

“Hoy hay dos palabras que resuenan en Venezuela. Abstención y represión”, ha señalado el líder opositor, Henrique Capriles. “Empujaditos llegan a tres millones, y estoy siendo generoso con las cifras de participación”, ha añadido.

Jornada marcada por la violencia

La jornada, como apunta la oposición, fue violenta. El Ministerio Público –hasta hace unas semanas acusado por la oposición de ser chavista, y ahora acusado por el chavismo de ser opositor- ha contabilizado unas diez muertes violentas relacionadas con las elecciones a ANC.

El diario local El Nacional amplía la cifra a 15, entre los que se encuentran manifestantes, un agente de la Guardia Nacional Bolivariana, un candidato chavista a la ANC y un dirigente juvenil opositor. El opositor Freddy Guevara hacía alusión en su cuenta de Twitter a 17 muertos en el 30J.

El chavismo, en cambio, ha negado la cifra de fallecidos. “Es mentira que ha habido siete muertos (una estimación anterior del Ministerio Público) alrededor del evento electoral. Es completamente falso, y mira que los guarimberos’ lo intentaron hoy”, ha señalado el alcalde del municipio Libertador de Caracas, reaccionando con una risa a la cifra dada por la fiscalía e indignando a los opositores.

La jornada ha sido muy tensa en la capital, donde, eso sí, no se han registrado víctimas mortales. La oposición intentó marchar sobre la autopista Francisco Fajardo, pero las autoridades dispersaron a los manifestantes en la media decena de puntos previos de concentración.

La actuación de los agentes hizo que quienes protestaban se movilizasen por varios puntos del este de la ciudad, diseminando la protesta. Varias decenas de motocicletas de Policía y Guardia Nacional patrullaron el este de la ciudad, entre los gritos de los opositores en los balcones llamándoles “asesinos” y “traidores”.

La Asamblea Nacional Constityente, en cualquier caso, es ya un hecho. Podría instalarse en las próximas horas, según las palabras de Maduro.

El chavismo ya ha declarado su intención de que los constituyentes sesionen en el Palacio Federal Legislativo, donde hasta ahora ha sesionado la Asamblea Nacional, de mayoría opositora desde finales de 2015, y cuyo final es vaticinado por ambos bandos.

Maduro ha vuelto a reiterar este domingo que a algunos diputados podría esperarles la cárcel.

Qué carajo nos importa a nosotros lo que diga Trump. Aquí lo que importa es lo que diga el pueblo de Venezuela», clama Maduro

El presidente venezolano tuvo también palabras para Estados Unidos, país que desconocerá a la Asamblea Nacional y amenaza con sancionar al país desde mañana mismo. “Qué carajo nos importa a nosotros lo que diga Donald Trump. Aquí lo que importa es lo que diga el pueblo de Venezuela”, ha señalado Maduro.

Aislamiento internacional

El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha divulgado que tampoco reconocerá la Constituyente. “España no reconocerá una Asamblea Constituyente que no sea resultado de un amplio consenso nacional, elegida conforme a reglas democráticas de sufragio universal libre, igual, directo y secreto”, señala la nota oficial.

Otros países americanos tampoco reconocen la ANC. Son México, Argentina, Perú, Colombia, Brasil, Canadá, Chile, Paraguay, Panamá y Costa Rica, además de Noruega y Suiza, en Europa.

“La Asamblea Constituyente será el superpoder que permitirá reencontrar el espíritu nacional”, ha asegurado el presidente. En efecto, la ANC, según la Constitución de 1999, podría estar por encima del resto de poderes constituidos. Ese es el punto que más preocupa a los opositores, que han alertado sobre un aumento del autoritarismo y la represión en Venezuela a partir de esta misma semana.