El Consejo Ciudadano municipal de Podemos en Ciudad Real ha anunciado este lunes su decisión de dimitir en bloque por la deriva que, a su juicio, ha tomado la dirección regional del partido. El acuerdo para entrar en el Gobierno del PSOE en Castilla-La Mancha supone «la guinda» que les «imposibilita seguir representando al partido» en esa ciudad.

En un duro comunicado con la dirección regional que lidera José García Molina, el Consejo Ciudadano de Ciudad Real muestra el respeto democrático «indudable» a la decisión de los inscritos en Podemos de apoyar esa opción. No obstante, critican que «se aleja tanto de las formas» que querían cambiar en política y de los objetivos que pretendían conseguir y que les «obliga a dar un paso al lado y que sean otros y otras los que defiendan un tipo de política» con la que ya no se sienten «identificados».

«No tiene sentido remar contra corriente cuando en ese esfuerzo no se está aportando nada positivo para la ciudadanía. Algo ha fallado en la construcción de Podemos como fuerza política de la gente, porque cada vez más gente se aleja de Podemos. Hoy empieza a caracterizarse por lo que ya existía antes y que llevaba otras siglas y otros símbolos. Pero no son las siglas ni los símbolos lo que nos trajo aquí, sino las personas y los ideales», aclaran.

Criticas a Pablo Iglesias y Echenique

A juicio del Consejo Ciudadano de la formación morada en Ciudad Real, Podemos en Castilla-La Mancha no es para ellos el partido en el que se integraron en 2014 y, por tanto, creen que no tiene sentido seguir representándolo. «No estamos en condiciones de luchar con compañeros en batallas sin escrúpulos, ni hemos venido aquí a eso», afirman.

Denuncian el ‘amiguismo’ de la cúpula regional, con la ‘santificación’ de Iglesias y Echenique

De hecho, aseguran que, tras resultar elegidos, no han sido respaldados por ninguna cúpula política, ni regional ni estatal. «Tan sólo por compañeros de nuestro Círculo que observan atónitos como el partido se rige por los bandazos de la ambición personal y el amiguismo que ejerce la cúpula regional, siempre con la santificación de nuestro secretario general Pablo Iglesias y el secretario de Organización, Pablo Echenique», denuncian. En su texto también aprovechan para pedir «disculpas» a todos los compañeros «que se hayan visto decepcionados» por sus decisiones o por la falta de ellas.

Del mismo modo, detallan que desde su entrada en política han visto como su representación política «traicionaba una y otra vez los compromisos adquiridos en las instituciones y procesos electorales», mientras venían que el fruto de su trabajo se desviaba «hacia intereses espurios» y, tras las elecciones europeas del 2014 y el crecimiento de Podemos en las encuestas, «empezaron a ocurrir cosas inesperadas», como la entrada en Podemos de «personas vinculadas anteriormente a otros partidos de la izquierda tradicional y el sindicalismo clásico», que se convirtieron «de facto» en los «representantes no oficiales del partido en la provincia» y en la región.

‘Podemitas de otoño’

Según el Consejo Ciudadano de Podemos en Ciudad Real, «la labor que llevaron a cabo con gran ahínco estos nuevos podemitas de otoño, fue la de organizar y estructurar las listas de las candidaturas de Pablo Iglesias a los procesos internos que se celebraron a nivel autonómico a comienzos de 2015» y «controlar el partido» a nivel regional.

En ese momento, «no sólo el Consejo Ciudadano regional se convirtió en un órgano monocolor donde aquellos que disentían se vieron abocados al desprecio, menosprecio, insulto o ninguneo constante, forzándoles a abandonar el órgano o a mantenerse en la marginalidad, sino que aquellos órganos locales que les salieron rana a los podemitas de otoño, fueron humillados o ninguneados, a veces públicamente, si disentían lo más mínimo de aquellos», como ocurrió en Ciudad Real cuando se decidió iniciar contactos para dialogar sobre política local con el grupo Ganemos.

«Somos gente corriente que vinimos a hacer política, no profesionales de ésta, ni personas que ambicionaban vivir de ella para no tener que esforzarse en su vida cotidiana en conseguir un puesto de trabajo. Todos los que hasta hoy formábamos el Consejo Ciudadano somos personas que no desean de la política más que la satisfacción de mejorar las condiciones de vida para toda la ciudadanía», defienden.