El  Estado Islámico ha reivindicado, a través de su agencia de noticias Amaq, la autoría del atentado de Barcelona en el que han muerto al menos 13 personas y más de un centenar han resultado heridas. Otra persona más falleció en ataque de la madrugada en Cambrils. Es el primer ataque terrorista que se atribuye el IS en España. Ha sido perpetrado con un vehículo que embiste contra la multitud, a imagen y semejanza de los sufridos en otras ciudades europeas como Niza, Berlín, Estocolmo y Londres.

En el comunicado emitido por su agencia de propaganda Amaq,  el Estado Islámico asegura que han sido «soldados del Estado Islámico» que han actuado «a las órdenes del califato» para atacar a países de la coalición contra la que combaten. España participa principalmente con 425 soldados, dedicados al adiestramiento del ejército iraquí y la policía en su lucha contra el yihadismo.

Como en otros casos, antes de la reivindicación reconocidos yihadistas se han felicitado en las redes sociales por el éxito de la acción, lo que hacía presuponer, según Rita Katz, directora de SITE, grupo de investigación especializado en terrorismo, que el IS al menos estaba al tanto del atentado, si no lo había ordenado directamente.

Según Katz, los yihadistas llevan mucho tiempo intentando cometer un atentado en España, que evocan como la musulmana Al Andalus en su propaganda. El eco en las redes yihadistas fue grande por esta razón.  SITE informaba también de cómo algunos yihadistas que celebraban esta tragedia habían colgado un póster que anunciaba otros atentados en España.

Con un nivel de alerta 4 y un operativo de seguridad que ha llevado a realizar 650 detenciones de supuestos yihadistas entre 2004 y 2016 España había logrado librarse hasta ahora. Sin embargo, todos los expertos señalaban que la seguridad al cien por cien era imposible de lograr en una situación de amenaza como la que vive toda Europa.

Fue a las cinco menos diez de la tarde de un caluroso 17 de agosto cuando sucedió la tragedia. Una furgoneta atropelló a los viandantes en la Rambla barcelonesa, uno de los lugares más concurridos de la ciudad catalana, tanto por ciudadanos locales como por turistas. Al menos 13 personas murieron, más de un centenar resultaron heridas, de ellas una decena en condición grave. Durante la madrugada, en Cambrils fueron abatidos cinco terroristas, que intentaban emular el atentado de Barcelona. Una persona falleció la mañana siguiente como consecuencia de este segundo ataque.

El vehículo se abalanzó contra la gente haciendo un recorrido en zigzag para ocasionar el mayor daño posible. La popular vía barcelonesa quedó llena de cuerpos ensangrentados. Uno de los terroristas fue abatido más tarde en Sant Just Desvern.

La policía confirmó la detención de dos sospechosos. Primero se identificó a Driss Oukabir como uno de los autores del atentado y luego se informó que se había entregado a la policía porque le habían robado la documentación.

Hace unos 10 días un combatiente del IS instaba en un vídeo a lanzar nuevos ataques con vehículos en Occidente. «Si eres conductor de una furgoneta, embiste a la multitud hasta llenar las calles de sangre», predicaba. «Llamas que comenzaron en Irak está ahora a tus puertas», añadía.

Si eres conductor de una furgoneta, embiste a la multitud hasta llenar las calles de sangre», decía un yihadista hace días

Fue cuatro meses después del ataque de Niza de julio de 2016, cuando el Estado Islámico explicó a través de Rumiyah, la revista en inglés donde difunde sus mensajes, cómo llevar a cabo estos ataques con vehículos.

«Aunque es parte esencial de la vida moderna, son muy pocos los que realmente comprenden la capacidad destructiva y mortal de un vehículo de motor y su poder para cosechar un gran número de víctimas si se usa con intención», señalaba el texto, donde se elogiaba al autor del atentado de Niza, donde el día de la fiesta nacional francesa murieron 86 personas.

Este modus operandi también se consumó en Berlín (diciembre, 12 víctimas), Estocolmo, o los de Londres de marzo y junio de este año. En todos los casos los terroristas irrumpieron con un vehículo motorizado conduciendo y haciendo eses. Un centenar de personas han muerto en Europa en atropellos terroristas.

También recientemente Al Qaeda había lanzado mensajes sobre su intención de propiciar ataques en trenes. La imagen evocaba fuertemente los mayores atentados yihadistas sufridos en suelo español, el 11 de marzo de 2004 en Madrid, donde murieron 192 personas.

Desde el 24 mayo de 2014 (cuatro muertos en un tiroteo el Museo Judío de Bruselas) hasta este jueves 17 de agosto (primer ataque terrorista del ISIS en España) van 481 víctimas mortales en Europa en 41 diferentes atentados (el de Las Ramblas es el 42). Atentados que han golpeado París, Londres, Estambul o Moscú. Y Barcelona.