A 34 días para la votación que debe proclamar la república catalana, la CUP no está dispuesta a levantar el pie del acelerador y hoy lo ha vuelto a demostrar al exigir a sus socios parlamentarios de JxS que abandonen la «estrategia de las astucias» y aprueben ya las leyes del referéndum y de transitoriedad. «Si vamos a autodeterminarnos» ha argumentado la diputada antisistema Mireia Boya, «hagamos que este parlamento sea ya soberano porque quedan 34 días; es muy poco para organizar y ganar un referéndum».

«Vamos con retraso», ha añadido Boya tras expresar la frustración de su grupo porque la Mesa del Parlament haya rechazado hoy, de nuevo, admitir a trámite la Ley del Referéndum y la de Transitoriedad -entrada ayer en registro- a propuesta de la presidenta Carme Forcadell y la mayoría independentista. Una decisión que ha sido cuestionada por todos los grupos dela oposición.

«Estamos optando por estrategia de las astucias cuando deberíamos optar por la estrategia de la determinación», ha añadido la cupera. «No compartimos esta estrategia, se tendría que optar por la transparencia», ha añadido Boya, quien ha defendido que las leyes se tramiten «con toda normalidad».

No hay que esconderse más» advierte la CUP ante las maniobras dilatorias de JxS

«No hay que esconderse más, hay que aprobar las leyes, no retrasar el calendario y hacer que este parlamento sea soberano», ha añadido Boya, quien ha advertido de que antes del 11 de septiembre cualquier iniciativa referida al referéndum «debe estar aprobada, aplicada y explicada», por lo que ha exigido al Govern explique «qué esta haciendo, como podemos perder garantías y quien nos las está robando. Que la gente vaya a votar sabiendo de quién es la culpa si este referéndum no tiene el 100% de las garantías».

Oferta a los Comunes

La dirigente anticapitalista ha insistido además en que el bloque independentista mantiene «los brazos abiertos» a Catalunya Sí que es Pot (CSQP), la alianza de Comunes y Podemos en el Parlamento catalán para incorporarlos al bloque pro-referéndum. Boya ha explicitado la predisposición de su grupo a aceptar enmiendas de CSQP a la ley del referéndum y con ello suman el apoyo de la izquierda a su proyecto rupturista. «Cero rencor, queremos que se sumen, por eso nos ofrecemos a mejorar algún punto de la ley de referéndum».

Boya ha dejado claro, además, que la CUP «no se hace corresponsable» de la actitud de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, quien hoy se ha negado de nuevo a admitir a trámite la Ley del referéndum, añadiendo al bloqueo la Ley de Transitoriedad presentada ayer. Un bloqueo que ha provocado un duro enfrentamiento en la reunión de la Mesa entre independetistas y oposición.

Bronca en la Mesa del Parlament

La antisistema se refería así a la bronca en la reunión de Mesa del Parlament por la negativa de Forcadell no solo a iniciar la tramitación de las leyes de ruptura, sino también a consultar a los letrados de la cámara autonómica sobre la legalidad de este bloqueo.

La presidenta está jugando con el Parlament, lo está convirtiendo en la gestoría del gobierno de la Generalitat» ha denunciado el vicepresidente José María Espejo-Saavedra (Cs) quien ha reclamado en la reunión de la Mesa un informe de los letrados sobre este bloqueo, petición que ha sido rechazada con los votos de JxS y la abstención del representante de podemos, Joan Josep Nuet, mientras el socialista David Pérez se sumaba a la petición. «¿Cuando se va a debatir la admisión de las leyes de referéndum? se ha preguntado Saavedra, «cuando le convenga al Govern, cuando Forcadell reciba la llamada de Puigdemont y Junqueras. Es escandaloso».

Tras la bronca en la Mesa, los grupos de la oposición han repetido la solicitud de informe en la Junta de Portavoces, en la que Cs, PSC, PP y CSQP han hecho frente común en este sentido, pero Forcadell ha rechazado la petición argumentando que ya se había votado en contra en la Mesa.

El portavoz de CSQP, Joan Coscubiela, ha lamentado «una anomalía que nunca se había producido en la historia del parlament» y ha atribuido el bloque en la tramitación en las dudas entre los independentistas sobre quién debe asumir la iniciativa, y por tanto la responsabilidad de los trámites para llevar adelante la independencia, como avanzaba hoy El Independiente.

«Estamos ante una situación de confusión y desconcierto que ayer se intentó tapar con la presentación de la Ley de Transitoriedad que hoy se ha hecho más evidente en la reunión de la Mesa y la Junta de Portavoces», ha concluido Coscubiela. Una confusión a la que hoy se ha sumado Boya al advertir de que la CUP «sólo aceptará la aprobación de las leyes de ruptura por decreto ley si hay acción grave contra miembros de la Mesa» pero ha concluido que «el Gobierno amenaza mucho pero actúa poco y esto no va a pasar».

La socialista Eva Granados, por su parte, ha puesto en duda que las leyes de ruptura puedan aprobarse por trámite ordinario antes del 1 de octubre, como aseguran los independentistas. «Reafirmamos que no habrá referéndum y que el conjunto de dirigentes independentistas está engañando a la ciudadanía y está pervirtiendo las instituciones», ha afirmado Granados.