El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado este martes que ve “absolutamente indispensable” que una Cataluña independiente tenga ejército, una política de Defensa “moderna” e inteligencia militar, especialmente ante la “grave amenaza” del terrorismo yihadista.

Puigdemont ha respondido esta tarde a través de Facebook Live las preguntas que le han hecho llegar los ciudadanos, en la mayoría de casos centradas en cuestiones relativas a una eventual independencia. El propio Puigdemont ha admitido que varias preguntas hacían referencia a si Cataluña ha de tener ejército en caso de secesión. “Los ejércitos y la política de defensa son absolutamente indispensables”, ha respondido.

La Ley de Transitoriedad no hace referencia a un ejército propio, aunque sí a la expulsión del español tras el referéndum

“Estamos en un combate global, lo hemos visto tristemente estos días, con una amenaza muy grave, la amenaza yihadista, a la que debemos hacer frente colectivamente”, ha dicho en alusión a los atentados en Cataluña, que dejaron 16 muertos y más de 130 heridos entre Barcelona y Cambrils. “Hace falta esfuerzo e inteligencia militar, y recursos para hacer frente a los ataques de las guerras modernas”, ha añadido.

A su juicio, Cataluña, como “país expuesto, se debe poder defender y sindicar su voluntad de defensa con otros”. “No tengamos complejos, Cataluña ha de poder tener una política de defensa moderna, democrática y muy homologable a los esfuerzos que hacen naciones que consideramos aliadas”, ha proseguido el presidente de la Generalitat.
El proyecto de ley de transitoriedad jurídica no hace referencia a un ejército y deja la decisión en manos de la Asamblea Constituyente, aunque la norma sí prevé expulsar al Ejército español durante el periodo de transición si ganara el ‘sí’ en el referéndum del 1 de octubre.

Puigdemont: máximo seis meses tras el referéndum

Además, Puigdemont ha asegurado este martes que como máximo dejará su cargo cuando se convoquen las elecciones constituyentes, que el proyecto de ley de transitoriedad prevé como máximo seis meses después del 1-O si gana el ‘sí’, y se ha descartado como futuro candidato.

Si gana el ‘no’, Puigdemont dejaría de ser presidente mucho antes, ya que convocará elecciones autonómicas, “entre 40 y 60 días” después del referéndum. “Yo no estaré en este paso como presidente”, ha dicho en alusión a la fase posterior del proceso: elecciones constituyentes y después creación de una Asamblea que redacte una constitución.