Los Mossos d’Esquadra deberían haber incrementado las medidas de “seguridad ciudadana” tras el aviso recibido el 25 de mayo sobre el “riesgo” de atentado en Las Ramblas de Barcelona. Así lo apuntan fuentes solventes de la Policía que señalan que el cuerpo autonómico habría recibido exactamente la misma información que el resto de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y erraron en su valoración del riesgo a la hora de incrementar la seguridad ciudadana, competencia exclusiva de los Mossos en Cataluña.

La policía autonómica recibió una alerta sobre la preparación de un atentado terrorista en el centro de Barcelona, y en concreto en Las Ramblas, el 25 de mayo, tal y como han reconocido hoy el conseller de Interior, Joaquim Forn, y el major de los Mossos, Josep Lluís Trapero. Ambos responsables han negado sin embargo que ese aviso fuera la nota de los servicios de inteligencia norteamericanos, como ha publicado El Periódico de Catalunya, y Trapero ha señalado que los Mossos no tuvieron conocimiento de esa nota hasta tres días después del atentado de Barcelona, el pasado 21 de agosto. “Es en una llamada del jefe de la división antiterrorista del CITCO cuando por primera vez se nos hace referencia a esa alerta de la CIA en el ámbito policial”, ha asegurado el major de los Mossos.

Todos reciben la misma alerta

Fuentes policiales de toda solvencia confirman, por contra, que todos los cuerpos policiales -Policía, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra y CITCO- recibieron la misma alerta “con un cuarto de hora de diferencia”. Una alerta que llegó cifrada a las mesas de inteligencia de los diversos cuerpos policiales, que coincidieron en valorar que no aportaba datos útiles para abrir una investigación desde sus divisiones de inteligencia. Las mismas fuentes señalan, sin embargo, que la alerta sí debería haber llevado a reforzar la seguridad ciudadana.

En este sentido, apuntan que cuando un aviso de esta índole habla de “fuentes no contrastadas” significa que “no quieren revelar sus fuentes” y que esa información no puede ser utilizada de forma oficial, pero esto no resta verosimilitud a la amenaza, a la que se otorga “total credibilidad”. Distinguen, así, entre las opciones de abrir una investigación de inteligencia -si se hubiera especificado algún sospechoso, por ejemplo- y la necesidad de aumentar los dispositivos de seguridad ciudadana, que a juicio de la Policía deberían haberse reforzado.

Así, la Policía Nacional habría dado total credibilidad a la amenaza, aunque incidiendo en que era un asunto de seguridad ciudadana y los mossos optaron por no llegar a medidas más extremas -como un aviso a la ciudadanía, según ha señalado hoy Trapero- para no generar alarma, ha reconocido el propio mayor de los Mossos.

Trapero ha asegurado hoy que la seguridad ciudadana sí se habría reforzado tras recibir “decenas de alertas” sobre posibles atentados en Cataluña y ha afirmado que el día de los atentados agentes de los mossos patrullaban por el centro de Barcelona, aunque el primer cuerpo policial en intervenir tras el atropello masivo protagonizado por Younes Abouyaakoub que dejó un rastro de 13 muertos y 126 heridos fue la Guardia Urbana de Barcelona. Las fuentes consultadas apuntan a que ese refuerzo no habría sido suficiente, sobre todo a la luz de decisiones como la de descartar los obstáculos fijos en el acceso a Las Ramblas, medida que adoptó la Junta de Seguridad Local de Barcelona.

En este sentido, uno de los interrogantes que se abre ahora sobre las decisiones adoptadas por los Mossos es saber si el Ayuntamiento de Barcelona tuvo conocimiento de las alertas sobre la posibilidad de un atentado terrorista en Las Ramblas, un extremo sobre el que el gobierno local no se ha pronunciado. El director de El Periódico, Enric Hernández, ha asegurado hoy que el equipo de Ada Colau no fue advertido de este extremo, que podría haber llevado a modificar las medidas de seguridad adoptadas en Las Ramblas.