Los responsables de Podem y la CUP mantienen hoy contactos «informales» en el Parlament para buscar un acuerdo que permita incorporar a la rama catalana del partido de Pablo Iglesias al bloque independentista que el miércoles previsiblemente aprobará la Ley del Referéndum que debe dar cobertura legal a la convocatoria del 1-O. El pasado jueves, el líder de Podem, Albano Dante Fachín, anunció que su grupo en ningún caso votará en contra del texto pactado por JxS y la CUP y rechazado por el resto de la oposición catalán, y reclamó a los independentistas voluntad de acuerdo para pactar enmiendas al texto.

El principal escollo, señalan fuentes de la confluencia, es el artículo 4.4 de la ley presentada el pasado 4 de julio, en el que se establece que, en caso de victoria del Sí, el Parlament «dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados por parte de la Sindicatura electoral celebrará una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña y acordar el inicio del proceso constituyente». Desde Podem afirman que la Ley del Referéndum no puede prejuzgar ningún resultado y debe limitarse a regular la convocatoria de consultas, sin especificar su contenido.

La hoja de ruta de JxS

El acercamiento no ha alcanzado, sin embargo, ni a los socios de la CUP, JxS, ni a los de Podem, Comunes y ex ICV. Los primeros tiene más interés en garantizar una rápida tramitación de la ley que en incorporar a Podemos a costa de una tramitación de enmiendas que implicaría modificar la hoja de ruta que la coalición de PDCat y ERC se ha fijado para esta semana: introducir la votación de la ley por trámite de urgencia en el orden del día del Pleno Ordinario convocado para este miércoles y aprobarla en la misma sesión.

Para abrir el trámite de enmiendas, JxS debería aceptar que la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, admita a trámite el texto en la reunión de la Mesa del Parlament de mañana, lo que permitiría abrir el plazo de aceptación de enmiendas pero también abriría la puerta a que la oposición llevara el texto al Consejo de Garantías Estatutarias y el Gobierno la recurra ante el Tribunal Constitucional, un coste que la coalición de gobierno no está dispuesta a asumir.

CSQP -confluencia de Podem y Comunes-, por su parte, es el único grupo de la Cámara que no ha definido su postura ante la más que probable votación de la Ley del referéndum este miércoles. Mientras su portavoz, Joan Coscubiela, ha sido muy crítico tanto con la Ley del referéndum como con la de Transitoriedad y el modo en que la mayoría independentista pretende imponerlas al margen del resto de los grupos de la Cámara, Podem rechaza votar en contra del texto y los Comunes siguen sin definir su postura. Sus once diputados se reunirán mañana para intentar pactar una postura unitaria el miércoles, pero Podem ha convocado a su Consejo Ciudadano por la tarde para valorar el acuerdo adoptado y decidir si lo respeta o sus tres diputados adoptan una postura diferente. Quedará por ver, en ese caso, qué vota Jessica Albiach, líder del sector crítico de Podem y adscrita ahora a la nueva dirección de los Comunes.