La Dirección de la Policía Nacional se ha visto obligada a cambiar de hotel a un grupo de unos 50 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) trasladados como refuerzo a Cataluña en vísperas de la Diada después de que éstos se quejaran ante sus superiores de las pésimas condiciones del establecimiento, corroboradas in situ por un alto mando del cuerpo.

Según ha podido conocer El Independiente en fuentes policiales, la Policía movilizó con urgencia a finales de la pasada semana a un grupo de los Antidisturbios desde Sevilla para que reforzaran el servicio en la comunidad catalana, después de la aprobación por parte del Parlament de las leyes de ruptura y en vísperas de la celebración de la Diada. Los agentes fueron alojados en un hotel de tres estrellas en un conocido municipio costero de la comarca barcelonesa del Maresme, a menos de una hora en coche de la capital.

Los funcionarios hicieron constar sus quejas sobre las condiciones del alojamiento desde el principio, lo que llevó a la Unión Federal de Policía (UFP) a poner los hechos en conocimiento de la Jefatura Central de Seguridad Ciudadana y Coordinación, que, tras realizar la comprobación correspondiente, ordenó de inmediato el traslado del grupo a otro establecimiento. El cambio se materializó en la mañana de este martes, siendo reubicados en un hotel del área metropolitana de Tarragona cuyo nombre también prefiere no revelar este periódico.

“Horrible”, “deprimente” y “terrorífico”, algunos de los calificativos dedicados por clientes al hotel en un foro de viajes

“Horrible”, “deprimente” y “terrorífico” son algunos de los adjetivos con los que califican algunos usuarios este hotel en el foro de viajeros de una conocida web. “Hemos estado este fin de semana mi hermana y yo en el hotel. Por favor, no se lo recomiendo a nadie. La comida nefastaaaaa, horrible. Las habitaciones espantosas, ruido y voces a altas horas de la madrugada; la limpieza deja mucho que desear y en algunos de sus salones olía a moho. Se les viene abajo tres estrellas pero, por favor, las puertas de las habitaciones eran deprimentes. En su tiempo no dudo que fuera un hotel original. La piscina es para niños porque para mayores que entren de uno en uno porque no caben en fin. No vuelvo más, ha sido un fiasco. Así que no se lo recomiendo a nadie. Horrible”, detalla una usuaria identificada como Marta B. en una reseña publicada el pasado 11 de junio.

Detalle de una bañera, el techo parcialmente descolgado y estado de una caja fuerte visiblemente deteriorada.

Detalle de una bañera, el techo parcialmente descolgado y estado de una caja fuerte visiblemente deteriorada. EL INDEPENDIENTE

“Creí que nada podría superar al hotel halambra (sic)… Estaba equivocada, este hotel ni regaladoooo. De aspecto es bonito, antiguo, creo que hay fantasmas y todo… Más parece un museo, habitación pésima, mucho ruido sólo al sentarte. Dolor [en] todo el cuerpo de lo incómoda, hotel dejado, comedor de película de terror. En ningún hotel hemos tenido que dejar la comida e irnos… Patatas fritas recalentadas, una especie de choped frito con salsa con muy pero que muy mala cara, unas [salchichas] frankfurt que eran incomibles, postres fruta y poco más, cenamos fuera, ah! Comedor oscuro cual pasaje del terror. Sólo me gustó el aspecto del hotel por como he dicho antes parece un museo antiguo y crees que en cualquier momento asoma un espíritu errante, lo cual sin duda sería lo mejor del hotel… No voy más como huésped”, escribe otra cliente alojada en el establecimiento el pasado 17 de julio.

Los agentes se han cambiado de hotel este martes después de que un mando policial visitara el establecimiento

Pablo M., en un comentario fechado este lunes, es menos crítico: “Escapada de última hora con pareja, hotel bien ubicado y limpio, lástima que el buffet fuera un poco justo, por lo demás bien, fácil llegar y cerca de la playa y la zona tranquila del pueblo. Por lo demás, correcto para unos días”.

En reiteradas ocasiones, los sindicatos policiales se han quejado de la cuantía económica de las dietas que se abona a los funcionarios cuando se desplazan a otros destinos en comisión de servicio, al entender que es “insuficiente” para atender adecuadamente las necesidades de alojamiento y manutención. El problema se agrava en verano en destinos de costa muy demandados por el turismo, tanto nacional como internacional.

La concesión de indemnizaciones por razón de servicio está regulada en el real decreto 462/2002 de 24 de mayo, en el que se detalla quién tiene derecho a percibir dietas y su cuantía. En el caso de los policías nacionales, englobados en el grupo 3 junto a los guardias civiles y el personal militar de las Fuerzas Armadas, se estableció que le correspondían 44,47 euros en concepto de alojamiento y 27,65 por manutención. Estas cantidades se actualizaron en diciembre de 2005 mediante una resolución de la Secretaría de Estado de Hacienda y Presupuestos, sin que se haya revisado desde entonces.

Subir las dietas

En un escrito enviado el pasado 27 de junio al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, el sindicato UFP pedía una actualización del importe de la indemnización por razón de servicio para establecer unas cuantías “dignas” y el abono de la misma dieta para todos los funcionarios, con independencia de su categoría.

“Cuando surgió el problema de alojamiento del director general de Tráfico se indicó que el mismo tenía problemas para alojarse en un hotel debido a los altos precios. Imagínese si su director general, con una dieta del grupo 1 (102,56 euros para alojamiento y 53,34 euros por manutención), tenía problemas para alojarse los problemas reales que tienen los funcionarios de la escala básica de la Policía Nacional con una dieta del grupo 3, con 48,92 euros por alojamiento y 28,21 euros por manutención”, exponía la UFP.