El Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla ha sacado a subasta en vía de apremio dos edificios singulares propiedad de empresas de Luis Portillo, antiguo presidente de la inmobiliaria Colonial y ex ‘rey del ladrillo’, que entraron en concurso voluntario de acreedores en octubre de 2012. El importe conjunto supera los 10,2 millones de euros.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este lunes el anuncio para pujar por dos de los bienes del empresario andaluz afectados por la liquidación de las empresas Grupo Portival SL y Atymsa Nuevas Tecnologías SLU. El inmueble de más valor es el palacete de la sevillana avenida de la Palmera de los Luca de Tena, que sale a subasta por 7.195.282,72 euros. Se trata de un exponente de la arquitectura regionalista -proyectado por el arquitecto Aníbal González y edificado entre 1923 y 1926- que cuenta con una superficie construida de 1.830 metros cuadrados.

Palacio de los Luca de Tena en el número 48 de la sevillana avenida de La Palmera.

Palacio de los Luca de Tena en el número 48 de la sevillana avenida de la Palmera. WWW.IAPH.ES

Antigua sede de la dirección territorial del BBVA en Andalucía, este edificio fue la sede del emporio empresarial de Luis Portillo (Zent Inversiones SL, Grupo Portival SL, Expo-An SAU, Inmopolis Calidad de Sevilla SAU, Inversiones Empresariales Tersina SLU, Desarrollo Empresarial Quetro SLU, Inversiones Portival SL, Nazaria Empresa Constructora SL, Vitafresh SLU, Landship Investments SL, Jabugo Nature Club SLU y Producciones Agrícolas Nature SL) y su subasta simboliza el desmoronamiento de su grupo tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

El otro inmueble que sale a subasta es el antiguo pabellón de Hungría en la Exposición Universal de Sevilla de 1992, donde tenía su sede Atymsa Nuevas Tecnologías SLU (otra filial del grupo). El edificio, diseñado por el arquitecto húngaro Imre Makocecz y con una superficie construida de 2.041 metros cuadrados, se ha valorado en 3.014.765,01 euros. Ambos inmuebles están gravados por una hipoteca formalizada en su día con Caixabank, según dijeron a El Independiente fuentes de la administración concursal.

Pabellón de Hungría en la Expo 92.

Pabellón de Hungría en la Expo 92. WWW.EXPO92.COM

Propietario de una modesta constructora de Dos Hermanas (Sevilla) que hizo dinero con motivo de la Expo 92, Luis Portillo representa como nadie el auge y caída de los empresarios inmobiliarios de este país por la severa crisis económica y el pinchazo de la burbuja del ladrillo. Llegó a hacerse con el control de varias compañías del sector (Inmocaral, Colonial, Société Foncière Lyonnaise y Riofisa) por la facilidad crediticia y se sentó en el consejo de administración de FFC, después de comprarle a Acciona el 15% del paquete que la compañía de la familia Entrecanales tenía en la constructora controlada por Esther Koplowitz.

Desmoramiento del grupo

El estallido de la crisis y el elevado endeudamiento financiero provocó el desmoronamiento del grupo, que solicitó el auxilio judicial ante la imposibilidad de hacer frente a su abultada deuda. El Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla declaró en concurso voluntario de acreedores a 13 sociedades controladas el 1 de octubre de 2012, fecha en que Portillo había desaparecido ya de la primera línea de la vida empresarial de este país.

Antes, a partir del año 2010, empezó a salir de otras sociedades en las que comenzó a figurar su hijo, Luis Javier Portillo Valero. Es el caso de Lasaga Inversiones SL y de Paiz y Díaz SL.