La Asociación Profesional Unión de Guardias Civiles ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional contra los autores de los destrozos sufridos por tres de sus coches durante los operativos del pasado 21 de septiembre, mientras los agentes efectuaban registros y detenciones en varias sedes de la Generalitat.

Este colectivo de agentes de la Guardia Civil personaliza además la denuncia en el reportero de TV3 Iván Medina, que durante una conexión en directo se subió al capó de uno de los vehículos de las fuerzas de seguridad y comenzó a saltar sobre él «causando daños muy graves», según recoge la denuncia a la que ha tenido acceso El Independiente.

La Unión de Guardias Civiles personaliza la denuncia en el reportero de TV3 que saltó sobre uno de los coches destrozados

El escrito atribuye a esta persona, la única a la que identifica individualmente como autor de los hechos, el presunto delito de daños sobre un bien del Estado, y pide que se aplique el artículo 265 del Código Penal: «El que destruyere, dañare de modo grave, o inutilizare para el servicio, aun de forma temporal, obras, establecimientos o instalaciones militares, buques de guerra, aeronaves militares, medios de transporte o transmisión militar, material de guerra, aprovisionamiento u otros medios o recursos afectados al servicio de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años si el daño causado excediere de mil euros».

El periodista de TV3, saltando sobre el coche de la Guardia Civil durante una conexión en directo.

El periodista de TV3, saltando sobre el coche de la Guardia Civil durante una conexión en directo.

La denuncia además detalla que los vehículos afectados por los «ataques vandálicos» de una multitud fueron tres y que sus daños fueron los siguientes: ruedas pinchadas, cristales rotos, pintadas, abolladuras, robos de materiales, desperfectos internos y acumulación de despojos orgánicos en el interior de los vehículos. En el asalto desapareció incluso munición, que apareció posteriormente abandonada en un cementerio de Barcelona, según confirmaron fuentes policiales a El Independiente.

Kale borroka

El escrito incluye además abundante documentación gráfica del estado en el que quedaron los vehículos de la Guardia Civil, abandonados en la calle mientras los manifestantes impedían que los agentes abandonaran la consejería de Economía y Hacienda, en la que estuvieron recluidos durante buena parte de la noche.

Los denunciantes subrayan además la actitud reivindicativa con la que el propio reportero se refirió a su acto posteriormente en redes sociales como Twitter e Instagram, en la que definió el momento como uno de los más «tiernos y bonitos» en 20 años de profesión. «Es claro y palmario que actúa con una clara conciencia de generar un daño, no sólo a los bienes del Estado, sino un claro menosprecio a la institución de la Guardia Civil, que se ve representada en los actos vandálicos que comete de manera deliberada y consciente durante su intervención en el programa de televisión Tarde Oberta de TV3″, recoge textualmente la denuncia.

Esta acción va encaminada también a la identificación del resto de participantes en los destrozos, por lo que se pide a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que investigue los hechos. Y además del artículo 265 del Código Penal, se reclama la toma en consideración también del 573, catalogado dentro de los delitos de terrorismo y pensado específicamente para la lucha contra la kale borroka, que creen de «perfecta aplicación en el momento que nos encontramos».