Lejos de asumir el fracaso de su consulta ilegal, el mensaje del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, arremetiendo contra las Fuerzas de Seguridades del Estado y destacando que «en Cataluña hemos ganado mucho mas de lo que habíamos ganado», hace temer al Gobierno que éste está más cerca que nunca de una declaración unilateral de independencia (DUI).

Por mucho que el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, insistiera una y otra vez en que la jornada de hoy no es más que una «farsa», el independentismo intenta mantener la ficción de una consulta legal insistiendo en que se está votando en el 73 por ciento de los colegios electorales.

Si Moncloa esperaba que admitieran la derrota, nada apunta en ese sentido, al menos a esta altura de la jornada. Lo que, conforme a la lógica secesionista, el siguiente paso es dar por oficial el triunfo del «sí» y, por tanto, ir a una declaración de independencia en 48 horas, como le han recordado a Puigdemont la CUP y, también, su «ministro» de Exteriores, Raul Romeva.

Las reticencias del PDECat a esa declaración unilateral se han convertido en una voz en el desierto de un frente secesionista en el que Puigdemont dejó hace tiempo de escuchar a su partido. Desde el Gobierno admiten que éstos están dispuesto a una independencia unilateral «y más», agregan crípticamente sin querer adelantar otros escenarios judiciales. Desde Génova, que «todo apunta» a una DUI.