El Rey Felipe VI se dirigirá este martes a la nación, 48 horas después del referéndum ilegal celebrado en Cataluña, para reivindicar el respeto a la Constitución como pilar básico de la convivencia democrática y proclamar la unidad de España ante el órdago independentista. La aparición se producirá tras el despacho mantenido este martes en el Palacio de la Zarzuela con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y rememorará la intervención de su padre, Don Juan Carlos, hace 36 años en TVE tras el intento de golpe de Estado del 23-F.

Según ha podido confirmar El Independiente en fuentes de la Casa del Rey, el jefe del Estado pronunciará a partir de las 21 horas un discurso que estaba ya preparado para la noche del pasado domingo ante el calado del desafío sececionista, que está provocando la crisis institucional más grave en España desde hace 40 años. La intervención del Rey se produce en vísperas de que previsiblemente el Parlament declare unilateralmente la independencia.

La aparición del Rey ha de contar necesariamente con el visto bueno del presidente del Ejecutivo, como establece la Constitución española en su artículo 64.1: «Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los ministros competentes». Ello explicaría la visita de hoy de Rajoy a La Zarzuela a última hora de la mañana.

La opción de que el Rey se dirigiera a los españoles se barajaba desde hace días, como desveló ‘El Independiente’

Hasta ahora, el monarca se ha manifestado de forma prudente en sus discursos oficiales respecto al reto secesionista, que ha alcanzado la máxima temperatura coincidiendo con su mandato. Felipe VI sucedió a Don Juan Carlos en junio de 2014, cinco meses antes de la consulta alternativa del 9-N, impugnada por el Gobierno y suspendida por el Tribunal Constitucional.

La última vez que el Rey se refirió públicamente a la situación catalana fue el pasado 13 de septiembre, con ocasión de la entrega de los Premios Nacionales de Cultura en Cuenca. De hecho, inició su discurso refiriéndose al desafío soberanista. «La convivencia, en una democracia constitucional como la nuestra, sólo es posible si las leyes que la regulan y organizan son atendidas y cumplidas por los ciudadanos y por las instituciones; si los derechos y libertades de los ciudadanos son tutelados y respetados por los poderes públicos», afirmó.

En su intervención, Felipe VI dio por sentado que los derechos del conjunto de los españoles se respetarían frente a los que «se sitúan fuera de la legalidad constitucional y estatutaria y fractura la sociedad» y que «la Constitución prevalecerá sobre cualquier quiebra de esa convivencia en democracia que es, ha sido y será base de nuestra vida en común en libertad, fundamento de nuestro progreso y pilar esencial de nuestra pertenencia a la Unión Europea», apostilló.

Cataluña fue la primera comunidad que visitó Felipe VI tras suceder a su padre; sólo este año ha acudido cinco veces

El monarca también hizo clara alusión al desafío planteado por los independentistas catalanes en el discurso ofrecido el pasado 28 de junio con ocasión del acto conmemorativo del 40 aniversario de las elecciones generales del 15 de junio de 1977. “Ningún camino que se emprenda en nuestra democracia puede -ni debe- conducir a la ruptura de la convivencia, al desconocimiento de los derechos democráticos de todos los españoles o a la negación de los valores esenciales de la Europa a la que pertenecemos. Y, menos aún, un camino que divida a los españoles o quiebre el espíritu fraternal que nos une”, defendió aquel día en el Congreso de los Diputados. Y añadió: “Y porque fuera de la ley, nos enseña la historia, sólo hay arbitrariedad, imposición y, en último extremo, la negación de la libertad”.

El jefe del Estado mantiene una relación afectiva e institucional muy estrecha con Cataluña, la primera comunidad autónoma que visitó tras su proclamación como monarca. Aquel viaje oficial tuvo lugar a finales de junio de 2014 y el motivo fue la entrega de los Premios Príncipe de Girona. Sólo en lo que va de año, Felipe VI se ha desplazado seis veces a Cataluña, la última el pasado 18 de agosto para asistir en Barcelona a la manifestación de repulsa por el doble atentado yihadista.

Puigdemont promovió una moción como alcalde contra el título de Príncipe de Girona en manos de la Corona

El Rey fue precisamente el abanderado español en aquella cita, en la que obtuvo diploma olímpico como miembro de la tripulación del Aifos al quedar en sexta posición en la modalidad ‘Soling’ de vela. Existen otros vínculos afectivos con esta comunidad. En 1981, durante la etapa del socialista Joaquim Nadal como alcalde gerundense, fue investido como Príncipe de Girona. Este título lo mantuvo hasta que sucedió a su padre al frente de la Corona, pasando entonces a su Heredera: la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón.

El 17 de junio de 2014, siendo ya alcalde Carles Puigdemont, el Ayuntamiento de Girona aprobó una moción en la que manifestaba que el título de Príncipe de Girona «no representa» a la ciudad. Fue un gesto meramente simbólico, puesto que el Consistorio no tiene capacidad para retirar dicho título. Hoy lo sigue ostentando Leonor de Borbón.

Una aparición histórica

La aparición del Rey recordaría la de su padre en la madrugada del 24-F, mientras el teniente coronel Antonio Tejero y un grupo de guardias civiles retenían a los diputados en el Congreso. Vestido con el uniforme de capitán general del Ejército, Don Juan Carlos grabó a las 0.15 horas en su despacho del Palacio de la Zarzuela un mensaje de un minuto y 25 segundos de duración -emitido por TVE a la 1.12 horas- en el que pedía tranquilidad a la ciudadanía y proclamaba el compromiso de la Corona con la democracia.

“Al dirigirme a todos los españoles, con brevedad y concisión, en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los capitanes generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el Palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen todas las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente”, declaró.

Don Juan Carlos terminó su alocución asegurando que la Corona, como “símbolo de la permanencia y unidad de la patria, en modo alguno toleraría “acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum”.

Testigo directo de la grabación de aquel histórico mensaje fue el hoy jefe del Estado, que entonces tenía 13 años y que se encontraba detrás de las cámaras -junto a su madre y sus dos hermanas- mientras su padre leía el discurso. Sin guardias civiles tomando el Parlamento, Felipe VI podría pronunciar 36 años después un mensaje en otro momento clave de la historia de España ante el órdago de los separatistas catalanes.