La Policía griega ha detenido a 19 activistas que han entrado y asaltado simbólicamente este miércoles la Embajada en Atenas para denunciar la “opresión” que, en su opinión, ejerce el Estado español sobre Cataluña y el País Vasco. La acción la ha protagonizado el grupo anarquista Rouvikonas y se produce horas después tras la comparecencia del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el Parlament.

Fuentes diplomáticas han informado a El Independiente de que los activistas han entrado en la legación diplomática tras forzar una ventana y que han permanecido en el interior durante una hora aproximadamente, hasta que la Policía los ha disuadido y han abandonado la embajada de forma pacífica. Los activistas han lanzado folletos en las que muestran su apoyo a los “oprimidos” catalanes y vascos y a favor de la independencia, al tiempo que han desplegado desde el tejado una pancarta vertical con la leyenda “La solidaridad es el arma del pueblo”.

La acción de este grupo anarquista se producía mientras Mariano Rajoy reunía a su gabinete para decidir las medidas que pone en marcha para frenar la independencia de Cataluña, después de que el Parlamento catalán acordara este martes dejar en suspenso durante semanas los efectos de esa ruptura para abrir un periodo de diálogo.

Internacionalizar el conflicto

Una de las estrategias del movimiento independentista ha sido tratar de internacionalizar el conflicto con el objetivo de proyectar la imagen de la opresión que sufre el pueblo por parte del Estado, lo que le legitimaría -en su opinión- para poner en marcha unilateralmente un referéndum en el que la ciudadanía pueda expresar si quiere seguir perteneciendo a España o que se proclame una república. Esa consulta ha sido declarada ilegal por el Tribunal Constitucional, al admitir el pasado 7 de septiembre los recursos interpuestos por el Gobierno contra las decisiones aprobadas por el Gobierno de Puigdemont y la Cámara autonómica.