El ex presidente de la Generalitat Artur Mas ha advertido de que ni la CUP ni la ANC presiden el Govern y que quien tiene que decidir cómo responde al requerimiento del Gobierno central es el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Lo ha dicho en una entrevista de TV3 este viernes recogida por Europa Press después de que la CUP haya remitido una carta a Puigdemont en la que le pide la proclamación de la república catalana, en la misma línea que se expresó el jueves la ANC, que pidió la declaración de independencia ante la falta de diálogo por parte del Ejecutivo central.

Paralelamente, Carles Puigdemont mantiene hoy una agenda de intensos contactos, una vez más, con las direcciones de los dos partidos de la mayoría independentista, ERC y PDCat, además la CUP y las entidades soberanistas ANC y Ómnium cultural. Unos contactos a los que la Generalitat suma ahora a dirigentes del partido de Ada Colau vía teléfono, mientras los diputados del PDCat en el Congreso mantienen la vía abierta con el PSOE.

Todo ello con el objetivo de cerrar una respuesta al requerimiento del Gobierno que sea el máximo de consensuada. Fuentes de la Generalitat apuntan a que esa respuesta llegará el lunes “dentro de los plazos” fijados por Mariano Rajoy, y será “una respuesta elaborada”, no una simple reproducción del discurso pronunciado por Carles Puigdemont el martes ante el Parlament.

Mas, por su parte, ha reconocido que la convocatoria de elecciones en Cataluña se planteó en algún momento como una opción posible y se ha mostrado convencido de que las elecciones vendrán y que la principal “batalla” del Govern es que sean de carácter constituyente, aunque ha apuntado que la violencia es un factor nuevo con el que nadie contaba.

Si creemos que la independencia es simplemente proclamar la república es que no conocemos la realidad”

Ha negado que haya planteado presentarse él a unas elecciones, aunque ha matizado que sí le gustaría ejercer un cargo de representación en el exterior en una eventual república catalana, lejos de las funciones ejecutivas. “Si creemos que la independencia es simplemente proclamar la república es que no conocemos la realidad”, ha sentenciado, y ha añadido que Catalunya se enfrenta a un hueso duro de roer y que cuesta mucho incidir en la opinión internacional.

Ha pedido que no se cuestione el compromiso de los líderes del proceso soberanista porque se están enfrentando a penas de cárcel, inhabilitaciones y multas, y ha considerado que los plazos “no son la mejor compañía porque ponen mucha exigencia”.