Tiene 38 años y está repleto de achaques. Nadie lo adula como antaño y prácticamente todos prefieren arrinconarlo, convencidos de que se ha quedado caduco y es hora de buscar uno mejor; más alto, más ambicioso y mucho más independiente. Nació con el nombre de Gernika, el mismo que vio caer las bombas en 1937 y que acumula siglos jurando los fueros. El que acoge el árbol ante el que lehendakaris de distinto signo han jurado y prometido sus cargos. Mañana 25 de octubre se celebrará un nuevo aniversario y lo hará en horas bajas, las mismas que han ido enterrándolo en los últimos años y que al estruendo del ‘procés’ catalán han terminado por desahuciarlo.

Al cumpleaños del Estatuto de Gernika no acudirán todos, volverán a ir los de siempre y por separado; PP y PSE. Ni el PNV, ni EH Bildu ni los recién llegados de Elkarrekin Podemos ven motivos para celebrar nada. Hace años que daban por prácticamente amortizado el actual modelo de estatuto vasco. Ahora, los ecos soberanistas e independentistas llegados desde Cataluña han terminado por sellar su final.

Tan sólo PP y PSE han previsto actos para celebrar el 38º aniversario del Estatuto de Gernika

En este aniversario el nacionalismo volverá a subrayar la paradoja de que son ‘populares’ y los socialistas, las formaciones que han gobernado en Madrid y las que han incumplido el desarrollo íntegro de esta ley orgánica, las únicas que celebrarán el 25 de octubre. “Nosotros no tenemos nada que celebrar”, vuelven a recordar en el PNV. “Nuestro día es el Aberri Eguna” (Día de la patria vasca), recuerdan a El Independiente que se conmemora cada Domingo de Resurrección. Y así será, por ahora, en la agenda de la formación de Andoni Ortuzar no hay ningún acto programado para mañana.

‘No hay nada que celebrar’

Entre la celebración y el desdén, también cabe cierto entendimiento. Hace sólo unos días el Gobierno de coalición PNV-PSE rubricó un informe en el que ambas formaciones apuntaban un incumplimiento del Estatuto cuantificado en 37 materias pendientes: prisiones, régimen económico de seguridad social, aeropuertos, puertos, autopistas…

El Día del Estatuto de Gernika hace años que quedó desvirtuado. El Gobierno de Patxi López intentó poner en valor este aniversario que el nacionalismo institucional había ido desvirtuando. Llegó incluso a declarar festivo este día en Euskadi, decisión que pronto fue revocada tras el regreso del PNV al poder y que en 2013 logró que el Parlamento vasco derogara la festividad.

Mañana el PSE ha citado a sus cargos y simpatizantes a un acto de celebración en el Muelle de Olabeaga de Bilbao. Los socialistas apelarán a la necesidad de subrayar lo que ha aportado en todos estos años el Estatuto como herramienta de cohesión social y desarrollo para Euskadi.  Lo hará con especial valor “en unos momentos en los que, como pasa en Cataluña, se pone en cuestión todo lo que se ha estado construyendo estos años”, recuerdan desde la formación de Idoia Mendia.

El ‘procés’ catalán ha acelerado el discurso por superar y ‘enterrar’ el Estatuto vasco entre independentismo, federalismo y confederalismo

Un Estatuto que todos los partidos a excepción del PP quieren superar con la aprobación de un nuevo documento que otorgue aún mayor nivel de autonomía a Euskadi. Las negociaciones se llevan a cabo en la ponencia habilitada al respecto en el Parlamento vasco y que deben conjugar las posiciones entre el independentismo de Bildu y el federalismo del PSE para aflorar y aprobar un documento de consenso esta legislatura.

El PNV habla de un ‘nuevo Estatus jurídico’ de relación con España que sitúe al País Vasco de “igual a igual” y que fije un modelo de bilateralidad con garantías similares a la que plantea el Concierto Económico vasco. Precisamente, la recuperación del Concierto Económico se pacto en tiempos de la transición como un todo junto al Estatuto de Gernika, donde queda recogido. Herramienta fiscal que en su día rechazaron las formaciones nacionalistas catalanas temerosas de que aquella fórmula que regiría las relaciones financieras Euskadi-Estado diera mal resultado. El tiempo dio la razón a los vascos. Sucesivos intentos por volver a plantear una propuesta ‘a la catalana’ no llegaron a fructificar ni a encontrar apoyo.  Ni siquiera en tiempos de Artur Mas se logró que un pacto fiscal frenara las ansias soberanistas que ahora han reventado en todo su apogeo poniendo en peligro la unidad territorial del Estado.

Independencia, federalismo y Estado confederal

Este mediodía el PP ha convocado a sus cargos y simpatizantes a un acto ante el Árbol de Gernika para celebrar el 38º aniversario del Estatuto de Gernika. Su presidente en Euskadi, Alfonso Alonso, volverá a reivindicar lo aportado por esta herramienta en los casi cuatro lustros de vigencia y reprobará los intentos por superarla a través de procesos y marcos que se asemejen a los que se plantean en Cataluña. El sábado alertó del riesgo de imitación y contagio, llegó a afirmar que en Euskadi se están dando ya todos los “ingredientes” para reproducir un ‘procés’ a la vasca y advirtió al PNV que no permitiría que eso sucediera, no al menos en lo que al PP respecte. Y en materia presupuestaria los populares no estarían por la labor de reeditar su apoyo a Urkullu en 2018 si el PNV continúa por esa senda de imitación a Cataluña.

En el PSE mañana su secretaria general, Idoia Mendia, también pondrá en valor los grandes logros alcanzaos por el Estatuto de Gernika en estos 38 años. Pero lo hará sin obviar que aún debe ser completado y que esa reclamación no debe excluir aspirar a un nuevo y actualizado encaje de Euskadi. El acuerdo alcanzado entre socialistas y nacionalistas vascos en su acuerdo de Gobierno deja claro que el incumplimiento íntegro del Estatuto una prioridad, también para el PSE.

PNV, PSE y Podemos apelan a un nuevo encaje de Euskadi que respete la legalidad. EH Bildu llama a la vía unilateral

Junto a ello, socialistas y PNV apelan a dar un nuevo paso y a hacerlo sin romper la unidad territorial ni el actual marco de legalidad. Los socialistas sitúan el nuevo estatus vasco dentro de una formula federal y los nacionalistas que lidera Andoni Ortuzar en un encaje “confederal”, ambos subrayan que siempre buscando la transversalidad y la legalidad.

Una vía confederal y ajustada a la legalidad en la que también se encuentra cómodo Podemos, que insiste en que la clave del futuro marco que se acuerde en Euskadi no debe caminar tanto en términos de territorialidad sino de derechos sociales.

Y entre todos ellos, EH Bildu hace tiempo que dio por amortizado el Estatuto de Gernika. Su apuesta por la vía unilateral vasca, el ‘procés vasco’ ha ido tomando fuerza y debilitándose en función de la necesidad del momento. Los intentos por buscar un acuerdo con PNV y PSE se han intercalado constantemente con denuncias de imposibilidad de alcanzar acuerdos con el Estado español. El tensionamiento en Cataluña no ha hecho sino reforzar la tesis de que el camino unilateral se antoja como la única vía posible para un nuevo modelo de soberanía paralela nación vasca.