El servicio militar obligatorio era uno de los proyectos que Junts Pel Sí quería llevar a cabo en la nueva República catalana tras su independencia. Un estudio encargado por ERC señalaba que, si bien la imagen del ejército no era bien valorada entre los catalanes por sus similitides con el español, un estado sin ejército podría presentar «inconvenientes». Con este servicio, Cataluña contaría con un número de militares de entre 18.000 y 22.000 según los cálculos llevados a cabo por los soberanistas.

Los correos incautados por la Guardia Civil en el Departamento de Economía en el marco de la investigación de la creación ilegal de estructuras de Estado, a los que ha tenido acceso El Mundo, revelan que Junts Pel Sí, al mando de la Generalitat hasta su cese por parte del Gobierno, estudiaban varios proyectos para la nueva Cataluña independiente y la mili era uno de ellos.

El informe incautado por la Guardia Civil había sido encargado por ERC y su coordinador era el eurodiputado Jordi Solé. En el documento, se comparaba Cataluña con países como Suiza, Dinamarca o Austria y aconsejaba la reinstauración del servicio militar. Según las cifras la media de soldados es de 250 por cada 100.000 habitantes, por lo que la cifra correspondiente a Cataluña estaría comprendida entre los 18.000 y 22.000, pero dado el coste que supondría, la mili era una opción viable.

«Hay que considerar que el servicio militar obligatorio tiene una imagen muy negativa entre los catalanes debido a la asociación mental que se hace con el Ejército español. Sin embargo, las características concretas del cuerpo de defensa se pueden trabajar más adelante en un futuro debate», dice el documento.

Lo que no cabía, según el informe, era seguir el modelo de estados sin ejército como Costa Rica. Entre otros inconvenientes, el documento señala «tanto su dependencia externa como por su propia seguridad».