El conseller de Interior del Govern cesado, Joaquim Forn, ha asegurado que acata la aplicación del artículo 155 de la Constitución en su recurso para pedir su salida de prisión. Es lo mismo que hicieron los exconsellers de la Generalitat Josep Rull y Jordi Turull. Y la misma estrategia que siguió la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los otros cuatro miembros de la Mesa para evitar la prisión incondicional.

En su recurso de apelación ante la Audiencia Nacional, la defensa de Forn argumenta que el exconseller “asumió la nueva situación jurídica y cesó en el ejercicio de su función pública, sin aspavientos ni llamadas a la desobediencia” después de la aplicación del artículo 155 por parte del Gobierno central.

Este argumento lo esgrime para tratar de convencer de que no hay ningún tipo de riesgo de reiteración delictiva: “El marco de unas elecciones y el desarrollo político futuro apuntan más bien a soluciones de compromiso y entente”, añade su defensa.

Renunciar a la declaración unilateral de independencia y acatar el artículo 155 de la Constitución por el cual se interviene la autonomía catalana es una de las condiciones para que tanto los miembros del Govern como de la mesa pudieran salir en libertad provisional bajo fianza. Oriol Junqueras, el vicepresidente, continúa en prisión.