El Gobierno justifica que los guardias civiles que tratan de acceder a la escala de suboficiales reciban clases sobre tauromaquia para así tener un “conocimiento óptimo de la lidia” y poder realizar “correctamente” sus funciones de delegado gubernativo en muchos de los espectáculos taurinos que se celebran en el país.

El pasado mes de junio, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) criticó la “frivolidad” que, en su opinión, suponía que la formación a los agentes incluyera “enseñar a torear” y el “mal uso que se hace de las instalaciones académicas”. Fue, concretamente, durante la Jornada de formación en materia de espectáculos taurinos y festejos taurinos populares, espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos, impartida el pasado 12 de junio dentro de los cursos que se ofrecen en la Academia de Guardias y Suboficiales de la Guardia Civil de Baeza (Jaén).

“La anécdota revela un problema de fondo en lo que se refiere a la formación en la Guardia Civil. Porque una cosa es que se impartan conocimientos para que los nuevos suboficiales puedan ejercer de delegados gubernativos en los festejos con espectáculos taurinos que se celebran en muchos pueblos y otra muy distinta es enseñar a torear”, defendió la principal asociación profesional del Cuerpo.

El programa incluía una sesión de una hora en la que un sargento primero y comandante de puesto de La Calahorra (Granada) explicaba la lidia, el desarrollo de los festejos, las operaciones preliminares, la secuencia del espectáculo, el primer tercio, la suerte de varas, la suerte de banderillas, el último tercio y la suerte suprema a unos 25o alumnos. Uniformado, el docente ilustraba sus explicaciones en el estrado simulando algunos lances, lo que despertó los olés entre los agentes que ocupaban las butacas ante la destreza del profesor con la muleta y la espada.

Muleta y espada en mano, un guardia civil uniformado ofreció una clase sobre la lidia en un curso de acceso a la escala de suboficiales

Aquella denuncia de la AUGC dio pie a que el grupo del PSOE en el Congreso registrara una pregunta escrita en la que pedía explicaciones al Ministerio del Interior. Exigía conocer quién era la autoridad que había permitido que se impartiera dicha clase y en cuántas jornadas formativas de la Guardia Civil se había ofrecido una enseñanza similar. “No nos venga el Gobierno a decir que enseñar a torear y a matar a un toro o a cualquier otro animal en el ruedo es o son las funciones propias de un guardia civil, ni que deba conocer para el desempeño de sus funciones presentes o futuras para justificar tan esperpéntica clase”, exponía la diputada Zaida Cantera.

En su respuesta, el Ejecutivo recuerda que los futuros suboficiales serán en la mayoría de los casos “los llamados a realizar la función de delegado gubernativo”, por lo que “es necesario proporcionar una formación adecuada en el marco de los espectáculos taurinos” a los agentes a fin de que dispongan de “un conocimiento óptimo de la lidia y sus circunstancias para realizar correctamente las funciones propias del cargo a desempeñar”.

El Gobierno asegura que el propósito de la conferencia impartida durante la citada jornada de formación “en ningún caso” tenía como objetivo proporcionar “clases específicas para aprender a torear”, sino “dotar de los conocimientos adecuados sobre el desarrollo de los espectáculos taurinos a los futuros suboficiales” con vistas a que puedan realizar un “óptimo ejercicio” de sus funciones.

El conferenciante cobró 29,75 euros

A este respecto, la respuesta ofrecida a la parlamentaria socialista recuerda que el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la Escala de Suboficiales de la Guardia Civil establece como objetivo general proporcionar “las competencias profesionales necesarias para el desarrollo de acciones ejecutivas relacionadas con el mando, protección, prevención e investigación que el ordenamiento jurídico asigna con carácter general y específico al Cuerpo de la Guardia Civil, en el marco de las directrices, métodos y procedimientos establecidos en el Cuerpo, con la finalidad de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”.

En respuesta a la pregunta sobre el coste que había tenido esta sesión formativa sobre tauromaquia, el Gobierno asegura que el conferenciante percibió 29,75 euros, una vez practicadas las pertinentes retenciones.