Ocho vuelos chárter fletados por las entidades soberanistas y más de 200 autobuses para convertir Bruselas en la nueva capital del procés. Si los belgas creían que su participación en la crisis catalana se había zanjado con la retirada de la euroorden contra Carles Puigdemont y los ex consellers huidos están equivocados. La capital de Europa vivirá mañana una manifestación multitudinaria en defensa de la independencia y del depuesto gobierno catalán. Una marcha en la que se espera la participación del propio ex president, además de dirigentes de ERC y el PDCat. Los Comunes y la CUP han sido igualmente invitados, pero no han confirmado asistencia.

Los responsables de Omnium y ANC, Marcel Mauri y Agustí Alcoberro, anunciaron la semana pasada que sus entidades habían fletado ya cinco vuelos desde El Prat (Barcelona) uno desde Reus (Tarragona) y otro desde Girona, a los que se suman dos vuelos más mañana y los vuelos regulares de diversas compañías lowcost, para los manifestantes que bajo el lema “Europe, Wake Up!,  Help Catalonia” quieren dejar claro que Cataluña es un problema europeo. Además, las entidades soberanistas han organizado 70 puntos de salida de autocares desde toda la geografía catalana para facilitar el traslado. Sólo Trasnportes Juliá ha enviado 30 autobuses desde Barcelona de los 250 autocares que estiman las entidades que habrán salido finalmente con destino al corazón de Europa.

Y una gran parte de los manifestantes han optado por trasladarse en coche particular, como atestiguaron las colas de la tarde-noche del martes en el paso fronterizo de La Jonquera, en el que algunos manifestantes denunciaron un exceso de celo de los guardias civiles de la frontera. Las consignas sobre el viaje se han reproducido en las últimas horas en las redes sociales bajo el hasta #roadtobrusels y entre ellas se repiten las advertencias sobre las estelades y otros símbolos independentistas en la frontera.

 

“Usar el #DiadelaConstitución para montar una manifestación en Bruselas por la República Catalana, no tiene precio” ha sido, con variantes, uno de los comentarios favoritos de los viajeros en las redes, mientras otros hacían especulaciones incluso sobre la bajísima entrada del Barça-Sporting de Lisboa, para atribuir la deserción culé a la peregrinación hacia Bruselas. Llegados ya a destino, la avanzadilla mostraba ayer noche en la icónica Grand Place un ejemplo de lo que vivirá la capital belga en las próximas horas, con centenares de catalanes cantando Els Segadors o L’estaca y gritando independencia.

La marcha, que mañana ocupará el distrito europeo de Bruselas podría llegar a las 50.000 personas según algunos medios belgas, aunque los organizadores hablaban hoy de 20.000 manifestantes como una cifra más que satisfactoria. Una concentración que ya ha puesto en alerta a la Policía local, que advertía de los probables problemas de comunicación mañana en la ciudad.