Agustí Alcoberro (Pals, Girona, 1958) se estrenó como vicepresidente de la ANC acompañando a Jordi Sánchez a declarar a la Audiencia Nacional como imputado de sedición por los incidentes del 20 de septiembre. Ese día Sánchez pasó su primera noche en prisión, y desde entonces Alcoberro ha sido la voz de la Asamblea. Suya ha sido la responsabilidad de saludar desde la ANC la proclamación de la república y el posterior encarcelamiento de medio Govern por orden de la Audiencia Nacional, mientras el otro medio, liderado por su presidente, huía a Bruselas.

Alcoberro no lo juzga, pero reconoce que, vista la experiencia, dedicaron muchos esfuerzos al 1-O y la proclamación de la república sin preguntarse qué vendría después, como en los últimos días han reconocido Artur Mas o Joan Tardà. Y advierte de que la ANC no comparte la «lista de país» presentada ayer, que Carles Puigdemont quiere liderar, porque podría dividir aún más el independentismo.

Pregunta.- ¿Cómo valora la decisión del Tribunal Supremo sobre las medidas cautelares para Carme Forcadell y la Mesa, y las diferencias respecto a la postura de la Audiencia Nacional?

Respuesta.- Lamentamos que la Mesa del Parlament siga estando encausada y se podría haber evitado que la presidenta pasara una noche en prisión por motivos puramente técnicos. Parece constatarse una gran diferencia de trato entre el Supremo y la Audiencia, y eso lleva a dudar sobre determinados mecanismos de funcionamiento de la Justicia española.

P.- ¿Esto le lleva a reconsiderar la acusación de politización de la justicia?

R.- Creo recordar que la persona que dijo que en España Montesquieu había muerto fue Alfonso Guerra, por los cambios en el sistema de elección de la judicatura y probablemente esto nos lleva a la realidad actual. En los procesos actuales existe claramente una voluntad política y, sobre todo, una serie de elementos que nos hacen pensar que hay lazos entre la actuación judicial y la del Ejecutivo.

P.- Han hecho efectivo el pago de la fianza de Carme Forcadell. ¿Asumirán el pago de las fianzas de toda la Mesa?

R.- No paga la ANC, es una caja de solidaridad creada junto a Òmnium que se nutre de los ingresos de la gente que participa voluntariamente.

P.- ¿Cómo valora la presencia del Carles Puigdemont en Bruselas mientras la otra mitad del Govern está en la prisión?

Efectivamente se centraron los esfuerzos en la preparación del referéndum pero parece que no había unas estructuras de Estado suficientemente desarrolladas»

R.- Con mucho respeto por las decisiones de cada uno de ellos. Entiendo que la decisión de presentarse ante la Audiencia asumiendo la posible prisión provisional es una decisión muy dura. Son un ejemplo de dignidad, esperemos que muy pronto estén en libertad, por eso hemos convocado la manifestación. Puigdemont en Bruselas ha tenido un impacto en los medios de comunicación europea e internacional que es muy relevante. En este sentido ha sido un éxito.

P.- ¿Cree que ha traicionado, o dejado en la estacada, a los miembros de su gobierno que se quedaron?

R.- No, ambas opciones pueden ser complementarias.

P.- El hecho de que Forcadell y el resto de la Mesa hablaran ante el Supremo de una proclamación simbólica de la independencia y acataran el 155, ¿traiciona el 27 de octubre?

R.- Creo que habló de una proclamación de carácter político y simbólico. Prefiero no pronunciarme hasta no haber leído el auto. Y, en todo caso, el máximo respeto por la presidenta y la Mesa, que están viviendo una situación muy difícil.

P.- ¿Cataluña estaba preparada para la independencia, visto como ha ido todo desde el 27 de octubre?

R.- No tengo la respuesta, pero parece que efectivamente se centraron los esfuerzos en la preparación del referéndum pero parece que no había unas estructuras de Estado suficientemente desarrolladas.

P.- ¿Las fuerzas independentistas deben concurrir juntas o por separado el 21-D?

R.-  La Asamblea tiene votantes de los tres partidos independentistas y también de otras formaciones soberanistas, por eso intentamos dejar claro que nuestro objetivo no es presentarnos a unas elecciones. El jueves acordamos insistir en la lista única, técnicamente aún es posible porque algunos partidos registraron marcas blancas. Ayer se presentó una iniciativa electoral -la lista de país que quiere liderar Carles Puigdemont- que la ANC no comparte. Estamos por una lista única, no por que al final, en vez de tres, haya cuatro candidaturas independentistas. Defenderemos hasta el último día la lista única. La prioridad es ganar las elecciones: el independentismo tiene que revalidar la mayoría parlamentaria, y si es posible superarla, si quiere seguir vivo.

No compartimos la lista de electores que se ha presentado, no queremos que al final en vez de tres hay cuatro candidaturas independentistas»

P.- ¿Cómo valora la actitud de ERC, el partido que más se está resistiendo a esa coalición?

R.- No entraré a valorar a cada partido. Lo que les pedimos es que se entiendan.

P.- ¿Cuál debería ser el programa con el que se presenten los partidos independentistas, visto el fracaso de la declaración de independencia el 27 de octubre?

R.- Un punto indiscutible es la libertad de los presos; el segundo es restaurar las competencias de la Generalitat en su integridad, no sólo el 155 porque ya antes se produjo la intervención de las cuentas. Y el tercer punto es dotarse de los mecanismos para implementar, quizá no de forma inmediata, sino a medio plazo y de forma pactada, lo que el pueblo votó en el referéndum el 1-O.

P.- ¿Sería suficiente lo que proponen los Comunes, buscar un referéndum pactado?

R.- Nosotros siempre hemos querido un referéndum pactado, pero cuando nos encontramos con la negativa radical del Gobierno tuvimos que optar por la vía unilateral el 1-O. Creemos que ese referéndum, pese a la violencia policial, tuvo unos resultados legítimos, pero si se tiene que hacer otro, siempre que sea realmente pactado, no lo rechazaríamos.

P.- Amnistía Internacional ha advertido de que no se puede hablar de presos políticos, o presos de conciencia, en el caso de los Jordis y los miembros del Govern.

R.- Amnistía dice que son encarcelamientos no justificables, no dice que no sean presos de conciencia sino que en este momento están en estudio. La prisión de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart responde a que ejercieron el derecho de manifestación, intentaron ordenar una movilización espontánea, y por tanto en la medida que se cuestiona el derecho de manifestación se están cuestionando derechos básicos.

P.- ¿Cómo están ellos personalmente?

R.- Están bien, con moral. Viven la realidad política tanto como pueden, en la medida en que estar en prisión implica un nivel de información menor. Lo que se ha publicado de que había problemas de convivencia es rotundamente es falso, al contrario, hay buena relación con los otros internos.

P.– ¿Qué ha hecho mal el independentismo para llegar a este punto de bloqueo?

R.- El independentismo trabajaba con la ilusión de que lo importante era declarar la independencia, y eso lo hemos hecho. Lo que hemos visto es que nos encontramos ante un Estado que se niega a aceptarlo y ante una comunidad internacional que al final actúa desde la lógica propia de los estados. Hemos avanzado mucho, hemos llegado a un punto que era impensable solo hace unos años. Pero también es cierto que habrá que seguir tejiendo colaboraciones y alianzas, y habrá que crecer en densidad. Un programa como el que presentó JxS, que en 18 meses debía proclamar la independencia, no creo que sea viable ahora.

Un programa como el que presentó JxS, que en 18 meses debía proclamar la independencia, no creo que sea viable ahora»

P.– ¿Realmente creyeron que tendrían apoyo internacional y que las empresas no se irían?

R.- El apoyo internacional obedece a una lógica que es la del respeto entre estados, pero por otro lado en sociedades desarrolladas también obedece a la opinión pública. En este sentido, éramos unos grandes desconocidos y hoy la gente conoce esta causa. Respecto a las empresas, no se puede decir que se hayan ido; se han ido algunas, otras han desplazado su sede social.

P.- Ha habido una reacción de miedo del mundo empresarial.

R.- Presionado por el Gobierno, como han explicado algunos comités de empresas. Pero en todo caso el tejido empresarial e industrial catalán, que se basa en la pequeña y mediana empresa, no se ha ido. Los que se han movido era más buscando el titular o la aprobación del Estado que con voluntad de mover estructuras.

P.- Para hoy se han fijado como objetivo una manifestación tan grande como las de la Diada.

R.- Te pones un objetivo ambicioso para llegar a un resultado ambicioso. Las Diadas se organizan durante meses, ahora hablamos de una convocatoria montada en diez días. No será la misma dinámica, pero detectamos gran interés por parte de las asociaciones territoriales; ayer ya teníamos 576 autocares confirmados. En este sentido, la idea de que no es una manifestación más, sino que quiere ser una manifestación más importante, ha sido entendida por la gente.

P.- ¿Cómo valora el tipo de movilización que se hizo en la huelga general, los cortes de carreteras y de trenes?

R.- En la jornada del miércoles confluyeron tres convocatorias: la huelga general, el paro de país en el que participamos la ANC y Ómnium, y las concentraciones convocadas por la Mesa por la Democracia. Refleja diferentes realidades. En cualquier huelga general acaba habiendo cortes de carreteras, en este sentido no es nuevo.

P.- ¿Comparte que fue un éxito de los comités de defensa de la república (CDR’s), que se han convertido en un actor nuevo e incontrolado?

R.-  Nosotros como ANC tenemos una forma de trabajar que todo el mundo conoce, nuestras movilizaciones son de un determinado estilo. Los CDR’s plantean un tipo de movilización más activa, nosotros entendemos todas las formas de movilización siempre que se hagan de forma pacífica. De hecho, las movilizaciones independentistas se caracterizan por su pacifismo.

Lo que pasara en la huelga del miércoles es responsabilidad de este gabinete presidido por Soraya Sáenz de Santamaría, que es quien hoy gobierna Cataluña»

P.- ¿La actitud de los Mossos fue pasiva o más dura por el hecho de que esten bajo mando del Ministerio del Interior?

R.- En todo caso lo que pasara es responsabilidad de este gabinete presidido por Soraya Sáenz de Santamaría, que es quien hoy gobierna Cataluña.

P.- ¿La situación de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart hubiera cambiado si hubieran respondido a las preguntas del fiscal y el juez, como hizo el major Trapero o los miembros del Parlament?

R.- Es imposible saberlo. Acompañé a Sánchez y Cuixart ante la AN, y en ese momento no sabíamos realmente qué decir. En términos jurídicos nuestros abogados nos decían que deberían volver sin cargos, pero tanto en este caso como en otros existen condicionantes políticos.

P.- ¿Confían en que si el Supremo asume toda la causa puedan salir bajo fianza?

R.- Confiar no es la palabra, pero haremos todo lo que esté en nuestra mano para que salgan. Estamos hablando de dos personas que no han sido condenadas.

P.- ¿El crecimiento del independentismo y el reconocimiento internacional del movimiento compensan la fractura social provocada?

R.- Lo que tenemos que conseguir es mantener la convivencia, es un elemento clave. Hay que diferenciar el conflicto político de lo que sería un conflicto civil. Nosotros creemos que es bueno que la gente se manifieste en favor de sus ideas, pero lo que tenemos que construir tenemos que hacerlo entre todos. En una Cataluña independiente no debe irse nadie, la Cataluña que queremos es una Cataluña pensada para todos sus ciudadanos independientemente de lo que votan.