“El Parlament ha dado un paso largamente esperado”, ha asegurado Carles Puigdemont tras la proclamación de la república catalana. El presidente de la Generalitat, que no ha intervenido durante el pleno de dos días destinado a proclamar la independencia, sí lo ha hecho, en cambio, ante los centenares de alcaldes reunidos en la escalera del Parlament, bastón de mando en mano. “Quiero contribuir a la grandeza del momento” ha afirmado el president.

Secundado por los diputados de JxS y la CUP, los miembros de su gobierno y altos cargos de la Generalitat que abarrotaban el Parlament, Puigdemont ha advertido que “nos tocara mantener el pulso del país” y ha anunciado que “vienen momentos complejos” ante los que ha pedido “paz, civismo y dignidad, como hemos hecho siempre”.

El vicepresidente y de líder de ERC, Oriol Junqueras, se ha dirigido por su parte a los “ciudadanos de la república” para apelar “a la participación de todos” en la construcción de la nueva república. Juqnueras se ha referido una vez más a los ciudadanos del resto de España y ha reiterado “el compromiso para construir un futuro en común mejor, con la plenitud de las herramientas de un estado”.

“A los que ahora están preocupados” ha añadido, “les aseguro que actuamos de buena fe y les pido confianza para asumir los retos del  presente y el futuro”. Junqueras y Puigdemont se han expresado así en un acto destinado a dotar la declaración de independencia de la épica y solemnidad que no ha tenido la votación en el Parlament, con medio hemiciclo vacío y voto secreto para no asumir las responsabilidades legales de la votación de hoy.

Minutos antes la alcaldesa de Badalona, Dolors Sabaté, ha arengado a los primeros ediles independentistas para que se conviertan, como defiende la CUP, en primer bastión de la defensa de la independencia. “Estáis comprometidos con la construcción de la república catalana” les ha preguntado en una suerte de ceremonia de confirmación a la que todos han respondido al unísono y voz en grito con un sí rotundo.