«El único adversario es Mariano Rajoy, el resto son los tontos útiles que le han pagado la fiesta del 155, Iceta, Arrimadas y Albiol no son los adversarios, son los tontos útiles de Rajoy». En un mensaje de voz grabado desde la prisión, Jordi Sánchez ha ha dejado claro el mensaje de JxCat en su acto central de campaña: la única elección está entre Carles Puigdemont y Rajoy, y el único voto útil del independentismo es por tanto el voto a Puigdemont, un argumento que después han repetido los candidatos presentes en el pabellón del Valle Hebrón de Barcelona.

El ex president ha insistido en esta idea mandando un recado a los votantes de ERC, que en las últimas encuestas vuelve a aventajar a JxCat: «Podemos ir a votar con mentalidad de autonomía derrotada, vencida y resignada, o podemos ir con mentalidad de estado. Votar en clave de partido nos desvía de lo que está en juego estas elecciones. Si queremos un estado independiente, votemos como estado independiente».

Tanto Puigdemont como los ex conseller Josep Rull y Jordi Turull y la directora de la campaña, Elsa Artadi, han apelado a la movilización en la recta final de campaña y al voto útil a JxCat como la única vía que puede garantizar la restitución del gobierno catalán. Una movilización que Puigdemont ha dado ya por segura: «no tengo ninguna duda de que derrotaremos a Rajoy y sus candidatos Iceta y Arrimadas, el pueblo de Cataluña no dejará que sea Rajoy quien decida  quien debe ser el presidente de Cataluña».

El presidente del Gobierno ha sido el centro de todas las intervenciones, especialmente de un Turull marcado por su paso por la prisión, quien ha defendido que «la peor derrota de Rajoy es que toda la corte mediática tenga que reconocer que Puigdemont ha ganado». El ex portavoz del Govern ha insistido además en que «votando a JxCat garantizamos la mayoría independentista, la unidad de acción del independentismo y el retorno del Govern. No hay plan B, solo existe el plan A que es Puigdemont president».

El erial del 155

La aplicación del 155 que amenaza con «dejar Cataluña arrasada como un erial» y las causas judiciales contra los lideres del independentismo han sido los argumentos repetidos por todos los candidatos, especialmente Jordi Sánchez. «Me acusan de una violencia que todos saben que no existió, querría estar con vosotros pero los muros de la prisión me lo impiden» ha afirmado Sánchez después de fracasar en su intento de obtener la libertad condicional para participar en la recta final de la campaña, opción que el juez del Tribunal Supremo Pedro Llarena ha desestimado esta semana.

«La orden de prisión es injusta, como el 155, el cierre del Parlament, o el expolio temerario de las obras de Sijena», ha añadido el ex presidente de la ANC y número dos de la candidatura de Puigdemont. «Tenemos la razón pero con la razón no tenemos suficiente, tenemos que ganar para seguir avanzando y revertir las decisiones de Rajoy. Ahora no podemos dar la espalada a Puigdemont, que gane es la única opción de que vuelva a Cataluña como presidente legítimo».

Sánchez ha advertido, en este sentido, de que «la única victoria que Rajoy no podrá manipular es la victoria de Puigdemont» y ha anunciado que «si ganamos buscaremos acuerdos para gobernar para todos y seguiremos trabajando para que Cataluña sea independiente, si ganamos encontraremos el camino hacia la indepencia».