Política

Puigdemont acorta distancias de forma vertiginosa con Junqueras

Rajoy se vuelca en apoyo a su candidato ante el temor de perder grupo parlamentario propio

Junqueras y Puigdemont en una reunión del ex Govern

Junqueras y Puigdemont en una reunión del ex Govern EFE

Día a día, de forma vertiginosa, el ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, va a cortando distancias con la candidatura que encabeza el que era su vicepresidente, Oriol Junqueras. Este es el dato que arrojan los trackings que manejan las fuerzas políticas en la recta final de campaña, del PP a las de En Comú Podem.

En apenas dos semanas, el ahora huido en Bélgica, ha subido nada menos que nueve puntos en intención de voto, aunque los distintos medios consultados admiten que es poco menos que imposible hacer proyección en escaños o, al menos, no incorporar amplias horquillas dado que el reparto de restos puede hacer variar por apenas un puñado de votos muchos asientos en el Parlament entre fuerzas muy igualadas.

La recta final de campaña es determinante para descantar el voto de un 22 por ciento de indecisos

Desde En Comú Podem ironizan con que a Puigdemont «no le hace falta ni venir a España. Hay que decirle a Zoido que no es necesario que refuerce la frontera con Francia». Los populares bromean con que, por contra, a ERC «se le está haciendo la campaña muy, muy larga» y que la sangría puede ser aún mayor en la recta final. El fin de semana tendrán los populares su último sondeo amplio tras los trackings de los últimos días.

Este viernes muchos medios de comunicación han publicado encuestas con un denominados común: el triunfo de la lista que encabeza Inés Arrimadas. Es el mismo dato que se maneja en los cuarteles generales de prácticamente todas las formaciones políticas. La única duda al respecto reside en si, además de ganar en votos, también lo hace en escaños. Asimismo, se coincide en el crecimiento de Puigdemont frente a una ERC claramente amenazada cuando todavía quedan seis días de campaña. «No paran de crecer Ciudadanos y Junts pel Catalunya» y estos últimos días pueden ser determinantes para ambas fuerzas políticas.

Rajoy se vuelca en apoyo a su candidato ante el temor de perder grupo parlamentario propio

Y es que, al contrario de lo que ha pasado durante décadas en este país, las campañas electorales ahora sí mueven votos, sobre todo en la recta final, «a veces, incluso, en el último momento», explican en el cuartel general de los populares. Así fue en las generales del 20 de diciembre de 2015 y en las del 26 de junio de un año después.

De hecho, el PP dedicó esas últimas jornadas a hacer un llamamiento al «voto útil» en provincias como Salamanca, Teruel o Guadalajara para concentrar el voto en torno a su opción y no perder escaños en el reparto de restos. Y, también por eso, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha decidido volcarse en apoyo de su candidato Xavier García Albiol para no perder el segundo diputuado autonómico por Tarragona o quedarse en blanco en Gerona y Lérida.

Los trackings auguran una noche del 21-D difícil para los populares. En la misma medida en que crece Ciudadanos se desinfla el PP, que sigue bajando, aunque no con tanta intensidad. En todo caso, existe el riesgo real de que «pueda perder la posibilidad de tener grupo parlamentario propio», afirman desde En Comú Podem, esto es, de que queden por debajo de los cinco diputados que exige el reglamento de la cámara catalana, frente a los 11 que tienen actualmente, posibilidad que niegan tajantemente en Génova.

Iceta crece fundamentalmente por el apoyo mayoritario de los antiguos votantes de Unió

La principal dificultad radica en la existencia de una buena bolsa de indecisos, seguros de que van a acudir a las urnas el próximo jueves, pero que dudan sobre a quién votar. Es Ciudadanos la opción favorita de ese grupo que alcanza cerca de un 22 por ciento del censo  electoral, esto es, más de un millón cien mil votos en busca de destino. A Ciudadanos le sigue el PSC y, como tercera posibilidad En Comú Podem, coalición a la que los sondeos han ido castigando aunque con signos de recuperación. «Vamos de menos a más», aseguran las fuentes de los «comunes» que admiten moverse  en una horquilla de entre 9 y 13 diputados.

Poco voto indeciso hay, sin embargo, entre los electores del bloque independentista, que parece haber tocado techo, por lo que los altos índices de participación sólo pueden redundar a favor de las fuerzas no separatistas. La CUP parece condenada a perder hasta la mitad de sus diez escaños, lo que unido a la batalla por el voto entre ERC y JxC, merma las posibilidad de reeditar la mayoría absoluta.

Cualquier error, como la petición de indulto de los imputados, puede resultar fatal estos días

Y mientras los sondeos sitúan al PSC muy por encima de los 16 escaños que obtuvo en las anteriores autonómicas, el 27-S de 2015, lo cierto es que ese crecimiento se debe fundamentalmente al respaldo de los antiguos votantes de Unió. Cerca de 85.000 papeletas «que se han vuelto más fieles a Iceta que los propios socialistas», señalan con ironía los «comunes». Y añaden que, al margen de ese hecho y contra la percepción generalizada que hay, la candidatura socialista «lleva en encefalograma plano quince días», aunque no ha tocado techo por el voto indeciso que puede caer de su lado.

Eso sí, la intención verbalizada por Iceta de pedir en un futuro el indulto para los miembros del Govern y de la mesa del Parlament que puedan ser procesados por rebelión, sedición y malversación de fondos públicos ha provocado un llamativo trasvase hacia Ciudadanos y dado a Arrimadas discurso para la recta final de campaña. Cualquier error puede resultar fatal en estos días.

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