El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se volcará en la recta final de la campaña catalana apelando al «voto útil» para el PP en un intento por frenar la sangría de papeletas que puede producirse a favor de la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, y que aventuraban sondeos como el del CIS. Los populares calculan que entre un 10 y un 12 por ciento de elector constitucionalista no tiene decidido aún el destino final de su voto, y es a ese porcentaje al que se dirigirá Rajoy en tres jornadas maratonianas que le llevarán a Cataluña los días 17, 18 y 19.

El mecanismo de «voto útil», señalan desde Génova, «funciona en los últimos días de campaña». Creen, en este sentido, que Ciudadanos se ha precipitado en su estrategia y que muchos de los ataques de su líder, Albert Rivera, como afirmar que apoyar al PP es tirar el voto «a la basura», se está volviendo en su contra.

El PP teme que la fragmentación del voto a Ciudadanos les deje sin escaños a favor de formaciones como la CUP

Aún así, la formación naranja puede hacerles una enorme avería electoral que Rajoy intentará reparar bajo el argumento de que no hay más voto útil que aquel que respalda al partido que está en el Gobierno de la Nación, el mismo que ha puesto en marcha el mecanismo del 155 para restaurar la legalidad constitucional y estatutaria en Cataluña tras el desafío separatista del independentimo. Todo ello a sabiendas de que es la formación naranja la que está rentabilizando la destitución del Gobierno de la Generalitat.

Lejos de esconderse como en otras campañas, la familia popular celebrará un gran acto en Salou (Tarragona) el domingo arropando a su candidato, Xavier García Albiol, junto a toda la dirección nacional del partido y buena parte de los barones territoriales populares como la madrileña Cristina Cifuentes, el andaluz Juanma Moreno, la valenciana Isabel Bonig o el extremeño José Antonio Monago.

También irá el jefe del Ejecutivo a Gerona el lunes o martes, una de las circunscripciones en donde se les puede resistir la obtención de un asiento en el Parlament. Porque otro tema que preocupa especialmente en el cuartel general de los populares es quedarse sin representación en Gerona y Lérida en el reparto de restos si parte de ese voto popular va para Ciudadanos. Calculan que tan solo un 0,7 por ciento del porcentaje de papeletas «puede hacer que el escaño cambie del PP a la CUP» sin que Arrimadas se haga con ese representación. Lo mismo pasa con el segundo diputado de Tarragona.

Despliegue del PP en Salou

Por ello la implicación de Rajoy en la campaña catalana es total. Este miércoles, tras acudir a la sesión de control al Gobierno y responder a preguntas de Margarita Robles, Pablo Iglesias y Carles Campuzano, se ha trasladado a Barcelona para participar en un acto en Badalona, localidad de la que Albiol fue alcalde, y a Sant Sadurní de Anoia para visitar la bodegas de Freixenet.  Además, la noche del 20, jornada de reflexión, el presidente acudirá a la tradicional cena del PP madrileño, este año en Las Rozas, donde, sin duda, aludirá a la  jornada electoral del día siguiente.

Por contra, los populares no disimulan su profundo disgusto con la campaña de Ciudadanos, que califican de «sucia» además de «equivocada». Entienden que no se trata tanto de enfrentar a los partidos del bloque constitucionalista como de debilitar la posición de un independentismo cuyas relaciones están muy deterioradas, pero que no dudará en volver a unirse si suma una  mayoría suficiente como para volver a gobernar.