Sólo quedan 24 horas para una jornada electoral inédita en la que ERC y Ciudadanos compiten por ser el partido más votado y, para conseguirlo, todo vale. Al menos para ERC. Según el diario El Mundo la formación de Oriol Junqueras pretende utilizar a sus apoderados para llevar a cabo un «recuento paralelo» y beneficiar así a su partido.

El pasado lunes, miembros de ERC reunieron a las personas que acudirán a supervisar los recuentos electorales para darles instrucciones de cara al 21-D. Entre ellas, Silvia Sendra, cargo del partido en el distrito de Gràcia, insta a los apoderados a que presionen a los miembros de la mesa para participar en el recuento de votos aunque «en teoría» no pueden hacerlo. En esta reunión de hora y media, Sendra explica varios trucos para que los números «cuadren». Entre ellos, contar como válidos los votos hacia ERC aunque incluyan cualquier mensaje de apoyo a Junqueras o un lazo amarillo pero considerarlos como nulos si eso sucede en las papeletas de Ciudadanos, su principal rival.

Además, insistiendo en el partido de Arrimadas, asegura que sus papeletas no pueden ser las primeras porque ese lugar no les corresponde. «La Junta Electoral se lo concedió, pero recurrimos y ganamos. Tenéis que vigilar eso», apunta Sendra. Además de velar por sus votos, la militante republicana recuerda que deben mirar por el resto de formaciones independentistas. Esto es, JxCat y la CUP para que la suma de los tres permita formar gobierno. ERC avisa a los apoderados de que Ciudadanos «intentará liarla».

Las directrices irán actualizándose el mismo día de las elecciones a través de un canal de Telegram. En él los apoderados podrán denunciar incidencias y seguir órdenes.