ERC se siente cada vez más atrapada en la apuesta inflexible de JxCat por investir a Carles Puigdemont, una propuesta inviable desde el punto de vista reglamentario, pero que los republicanos han asumido ya como la única candidatura oficial a la presidencia. El equipo de Puigdemont ha ido ahora un paso más allá: la amenaza de forzar una repetición electoral si no se inviste al ex president, una amenaza que los republicanos han rechazado hoy, conscientes de que la lista de Puigdemont sigue marcando el discurso en el bloque independentista y unos nuevos comicios no son un buen escenario para ERC.

El resultado: una Esquerra que asume ya abiertamente que Puigdemont es su candidato y renuncia, por tanto, a dar la batalla por Oriol Junqueras, que no rechaza una presidencia desde el extranjero y que solo exige un gobierno efectivo que gobierne «desde el minuto uno».

«Necesitamos un Govern que gobierne desde el primer minuto, lo importante no es solo el president sino el conjunto del gobierno que pueda gobernar, lo que necesitamos es desplegar la república» ha argumentado el ex portavoz en el Parlament, Roger Torrent, para zafarse de las preguntas sobre el apoyo de su partido a la investidura telemática de Puigdemont, la única vía de satisfacer las exigencias de JxCat, a la que los republicanos han puesto serios reparos.

Torrent no ha zanjado hoy la cuestión con un «no se puede gobernar por Skype» como afirmó hace una semana Gabriel Rufián en twitter y se ha limitado a referirse a las «cuestiones técnicas y reglamentarias» que deberán disipar los letrados del Parlament para avalar las pretensiones de Puigdemont.

Forcadell, Comín y Serret, en el limbo

El portavoz republicano tampoco ha sido capaz de confirmar si la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, asumirá de nuevo el reto de presidir la Cámara o renunciará a ese regalo envenenado en aras de su delicada situación judicial, con varias causas pendientes ante el Tribunal Supremo por desobediencia al Tribunal Constitucional y apoyo al proceso secesionista que mantiene a Oriol Junqueras, Joaquim Forn y los Jordis en prisión.

Tampoco ha concretado el futuro de los dos electos de ERC fugados en Bruselas, los ex consejeros Antoni Comin y Meritxell Serret, que según algunas fuentes se están resistiendo -sobre todo el primero- a renunciar a su acta de diputado para evitar que el bloque independentista pierda la mayoría parlamentaria. «Todos los electos han recogido sus actas, pero nadie ha presentado las credenciales» ha explicado Torrent para restar importancia a la indefinición de los fugados.

La decisión del Tribunal Supremo de avalar la prisión sin fianza dictada por el juez Pedro Llarena para Junqueras mantiene a los republicanos en el bloqueo y el desconcierto al que les han abocado los resultados electorales de 21-D, una situación de bloqueo que JxCat está aprovechando para imponer su programa.

ERC defendió primero la candidatura de Junqueras, exigió a JxCat que aclarara las intenciones de Puigdemont y rechazó la presidencia telemática. Ahora ya ha asumido los dos primeros puntos del programa de JxCat -Puigdemont es el único candidato del independentismo y no va a regresar a Cataluña- y hoy ha dejado claro que entre la investidura telemática y la repetición de elecciones, le preocupa más la segunda opción.

Por eso Torrent ha hablado de la importancia de un gobierno efectivo «que gobierne». Una forma de abrir la puerta a una presidencia en el exterior con un gobierno integrado de nuevo por las dos formaciones, en el que ERC no parece que vaya a batallar por la presidencia de Oriol Junqueras.

«Puigdemont es nuestro candidato, estamos convencidos de que es la oportunidad para hacer efectivo mandato de 21D, confiamos en la que legislatura se podrá constituir y podremos trabajar para desplegar la republica» ha concluido Torrent.