Han pasado cinco meses sin noticias. Desde aquella llamada de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría en el ya lejano 26 de julio del año pasado nada ha ocurrido. Fue ella la que se puso en contacto con el consejero vasco de Autogobierno, Josu Erkoreka para instarle a retomar los contactos de cara a una posible negociación de cesión de competencias pendientes. Incluso fijó calendario para los encuentros, septiembre. Pero Cataluña y el tensionamiento en torno al 1-O se cruzaron por el camino y la buena disposición se enfrió y parece que llegó a congelarse. Ahora, en el inicio de 2018 y en un periodo en el que el Gobierno de mariano Rajoy aspira a aprobar presupuestos con el apoyo del PNV, quien mueve ficha es el ejecutivo de Iñigo Urkullu.

Su portavoz, Erkoreka, ha anunciado esta mañana que en los próximos días se pondrá en contacto con Sáez de Santamaría para recordarle su compromiso. El olvido en el que parece haber caído la cuestión no ha sentado nada bien al Ejecutivo vasco. “El Gobierno sigue en deuda con Euskadi”, ha asegurado el portavoz de Urkullu. Lo ha hecho para asegurar que el informe que a finales de septiembre remitió el Gobierno de Vitoria a Rajoy, y en el que se detallaban las 37 transferencias que Euskadi cree que aún le adeuda Madrid para culminar el cumplimiento del Estatuto de Gernika de 1979, aún no ha recibido respuesta.

En septiembre Euskadi remitió a Sáez de Santamaría un informe con las 37 materias que considera que siguen pendientes de transferir

Erkoreka ha añadido que las manifestaciones del pasado día 2 en la que el delegado del gobierno, Javier De Andrés, aseguró que el encauzamiento de la crisis en Cataluña permitiría “desbloquear” la cuestión e incluso contemplar la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social sin romper ‘la caja única’, son esperanzadoras. “Una negociación de este tipo no puede paralizarse por la cuestión catalana, debe llevarse a cabo por imperativo legal”, ha señalado Erkoreka.

«Dispuestos a negociar»

En la lista de 37 materias que Euskadi reclama al Gobierno sobresalen las que el Ejecutivo de Urkullu considera prioritarias; la gestión de las prisiones en Euskadi y el régimen económico de la Seguridad Social. El delegado del Gobierno en Euskadi no descartó que esta última se pueda abordar una vez que el PNV ha abandonado las aspiraciones de crear una seguridad social propia y se limite a reclamar la gestión económica únicamente, tal y como se contempla en el Estatuto de Gernika.

El cumplimiento del Estatuto de 1979 es prioritario antes de aprobar un nuevo ‘estatus’ en el Parlamento Vasco

“Nosotros estamos dispuestos a negociar y ellos tienen el informe encima de la mesa”, ha señalado. Por el momento formalmente el PNV asegura que no existen negociaciones de carácter presupuestario y que estas estarán condicionadas al modo en el que el Gobierno del PP aborde la situación en Cataluña. Sin embargo, el cambio de actitud mostrado hoy por el Ejecutivo vasco refleja que desde Euskadi ahora se quiere imprimir prioridad a esta negociación.

Hasta ahora Erkoreka se había limitado a asegurar que seguía esperando la llamada de Sáez de Santamaría para iniciar el proceso de negociación de transferencias que había anunciado. El cumplimiento del Estatuto de Gernika se ha convertido en una cuestión esencial para el PNV y su Gobierno que consideran que antes de poder aprobar un nuevo estatuto, ahora en marcha en el Parlamento Vasco, se deberá completar el que está en vigor. Entre las materias que Euskadi considera que siguen pendientes se incluyen no sólo las prisiones y la seguridad social sino los aeropuertos, los puertos o las autopistas.