Roger Torrent tiene sólo 38 años pero es alcalde desde hace más de una década de Sarriá de Ter, un municipio de 5.000 habitantes colindante con Gerona. Entró en el Ayuntamiento como concejal en 1999, con apenas 20 años, y ya era cargo electo de Esquerra Republicana de Catalunya mientras cursaba Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Barcelona. Independentista convencido, ha sido uno de los rostros que ERC ha expuesto en los últimos meses en tertulias y debates. Y, si el pacto entre ERC y JxCat se aplica como está previsto, se convertirá este miércoles en el presidente del Parlament más joven de cuantos ha habido.

Torrent, que concurrió a las elecciones del 21-D como número dos de la candidatura de ERC por Gerona, es diputado autonómico desde el año 2012. Y durante la última legislatura ha sido portavoz adjunto del grupo parlamentario de Junts pel Sí. Su nombre ya sonó entre los candidatos a sustituir a Carme Forcadell cuando la ex presidenta de la ANC anunció que renunciaba a liderar de nuevo el parlamento autonómico. Y precisamente a Forcadell dedica Torrent uno de sus últimos mensajes publicados en las redes sociales: «Convicción, determinación, firmeza y, sobre todo, sentido de deber de defensa de la institución y el parlamentarismo».

Al que será, casi con seguridad, nuevo presidente del Parlament, se le puede identificar con la línea dura del independentismo. No lo disimula Esquerra en las declaraciones que le atribuyen en su nota de confirmación como candidato. «Mi primer objetivo será volver a poner la institución al servicio de la ciudadanía y no de las fuerzas del 155», dice Torrent sobre su futuro cargo, desde el que promete «materializar el mandato democrático surgido de las urnas el pasado 21 de diciembre». Es decir, República. En entrevistas previas, ya había especificado cómo: «Sin pedir permiso».

Candidato televisivo

ERC ha conseguido mantener el equilibrio dentro del bloque independentista y retener la presidencia del Parlament, que ya ostentó en la pasada legislatura con Forcadell, pese a haber sido la tercera fuerza en votos el 21-D. Y para ello ha tenido que encontrar entre sus filas a un convencido, mediático y sin causas judiciales pendientes. No les servía por tanto ni Forcadell ni Raül Romeva, que también sonó para el cargo. Ernest Maragall, que presidirá la Mesa de Edad, se autodescartó este lunes para la presidencia definitiva del Parlament. Torrent, que aparecía en la segunda línea de las quinielas, finalmente llega al puesto limpio de cargas.

Representó a ERC en el primer debate de campaña del 21-D y es rostro habitual del partido en las tertulias televisivas a nivel nacional

Esquerra ha promocionado su figura durante la campaña, hasta el punto de que fue el elegido para representar al partido en el primer debate electoral celebrado el 7 de diciembre y organizado por RTVE. Con Junqueras en prisión y Puigdemont en Bruselas, ni ERC ni JxCat pudieron mandar a sus primeras espadas a la cita, a la que concurrió Roger Torrent como representante republicano y Jordi Turull como portavoz de los ex convergentes.

Torrent además lleva meses siendo un rostro habitual en las tertulias televisivas, y es colaborador habitual del programa La Sexta Noche. Tanto allí como en las redes desarrolla un discurso de línea dura, sin titubeos a la hora de seguir con la hoja de ruta independentista: «Esta legislatura vamos a desarrollar la República, y para ello necesitamos un gobierno fuerte, con las cosas claras y que comience a trabajar desde el primer minuto», decía hace días en una entrevista.

El pasado 27 de octubre, cuando el Parlament proclamó la DUI, Torrent fue uno de los diputados más emocionados y compartió fotos suyas llorando en el escaño. «El 1 de octubre la gente la hizo nacer. Hoy la hemos dado nombre. Ahora, la tendremos que defender de quienes nos la quieren robar», escribió entonces.